miércoles, 20 de noviembre de 2013

CAPÍTULO 5

Me había besado. ¡No lo podía creer! ¡Mi hermanastro me había besado! Eso es lo que mi cabeza no dejaba de pensar una y otra vez mientras estaba acostada en la cama. Había intentado conciliar el sueño pero no podía de ninguna manera, estaba todavía demasiado conmocionada por lo que había sucedido en mi habitación con Andy. Y lo peor no había sido el beso, sino que yo le había correspondido… y no me arrepentía.
Cogí el teléfono y observe la última conexión suya del Whatsapp, para mi sorpresa aparecía en línea. Me quedé con el teléfono en la mano pensando en si hablarle o no, posiblemente, él estuviese en la misma situación que yo, dudando en si hablar sobre esto o dejarlo correr.
Estás ahí?” escribí y di al botón de enviar, a los pocos segundos Andy me respondió “”, joder, hubiese podido decir algo más. Me quede en blanco. No sabía qué más decir. Estaba bloqueada con ese asunto. “Nada, olvídalo, buenas noches” dije al fin, “sí India, volvería a hacerlo, buenas noches”. Esas fueron sus palabras que me dejaron con la boca abierta. O sea que no había sido un solo beso tonto… Dejé mi móvil sobre la mesita y cerré los ojos. Necesitaba descansar, al día siguiente había clase.

- ¿Pero se puede saber qué os pasa a vosotros dos hoy? – preguntó mi madre mientras se ponía un trozo de tostada en la boca – es la primera vez en mucho tiempo que os veo tan callados a la hora del desayuno ¿estáis bien?
- Sí mamá – respondí yo – me duele la mano, ya sabes…
Andy no dijo nada, simplemente se levantó de la mesa, recogió su plato y se fue, normalmente esperaba a que terminase pero ese día se fue a clase sólo.
- ¿Se puede saber qué le pasa a tu hermano? – preguntó mi madre.
- No lo sé mamá… a saber…
- Hacía tiempo que no le veía así, exactamente desde que lo dejo con esa chica… ¿cómo se llamaba?.... esa que le puso los cuernos con Ash…
- Rose mamá – la interrumpí – se llamaba Rose.
- Sí bueno, esa… - suspiró – puede que tenga otro lío suyo en la cabeza.
- Bueno, se me hace tarde… he de irme – recogí mis cosas, me levanté y me fui.
La mañana en el instituto transcurrió con normalidad. Me reuní con Cornelia y Dann y estuvimos hablando del sucedido en aquel pub el sábado por la noche.
- Indi, tu hermano se pasó con el tema – dijo Dann.
- Lo sé, lo sé – contesté – tuve una fuerte discusión con él por eso, hemos pasado todo el fin de semana sin dirigirnos la palabra…
- ¿Y qué te ha pasado en la mano? – preguntó Cornelia.
- Cuando volvimos a casa el sábado estaba tan cabreada con Andy que le di de puñetazos en las costillas… y me he roto un dedo – Dann y Cornelia estallaron a reír a carcajadas.
- ¡Pero a quién se le ocurre! – explicó Cornelia – Pegarle a tu hermano que mide el doble que tú…
- Él se lo buscó ¡me tenía harta! ¡Harta!
Estábamos hablando de lo nuestro cuando llegó la espléndida Farrah a molestarnos.
- Hombre, una cuadrilla de anormales ¿qué? ¿estáis hablando de que cuaderno para retrasados vais a hacer esta semana? – las hienas de sus amigas que le guardaban siempre las espaldas comenzaron a reír.
Normalmente, cuando Farrah se metía con nosotros nuestra regla de oro era ignorarla. Ella soltaba sus lindeces, se quedaba tan ancha y nosotros nos quitábamos de problemas, pero no sé si fue por la comedera de cabeza que llevaba con lo de Andy, o por la lucha interna que tenía en ese momento que decidí contestarle de malas maneras.
- Oye Farrah ¿por qué no te pierdes un rato y te vas a chuparle la polla al amiguito de tu novio, ¿eh? Así nos dejas un ratito en paz – mis amigos se quedaron con la boca abierta cuando escucharon lo que había dicho.
- ¿Qué has dicho? – preguntó Farrah con los ojos encendidos de furia.
- ¿Qué pasa? ¿Qué además de puta también eres sorda? – le solté.
Sus ojos se calvaron directamente en mi y oscilaron hasta mis amigos, al verse acorralada levantó la cabeza y optó por la opción más sabia, marcharse.
- Ten mucho cuidado Biersack – me amenazó, pero yo la ignoré.
- ¡Joder India! – exclamó Dann – no conocía yo esa faceta tuya de guerrera.
- Eres mi heroína – dijo Cornelia con los ojos como platos
- Venga, no es para tanto, pero de vez en cuando a esa perra deberían de bajarle los humos.
Anduvimos juntos hasta la clase que teníamos a continuación. Aunque intentaba concentrarme, me pase toda la clase con la cabeza en otro sitio, como en mi propio mundo. Eso no era propio de mí, normalmente, yo era una de las mejores en clase, y aquel día todo me la resbalaba. Dirigía mi mirada a la puerta para ver si conseguía ver a Andy pasar frente a ella, pero no tuve suerte.
- India – me llamó Cornelia - ¿te encuentras bien? Estás todo el día como ida…
A ella no podía engañarla, sé que podía confiar en ella, que no me defraudaría, pero lo que me había sucedido había sido muy fuerte, aunque Andy no fuese realmente mi hermano… nos habíamos criado como tal. Decidí no decirle nada y comentárselo más adelante. Posiblemente, sólo hubiese sido un beso.
Nos despedimos a la puerta del instituto y cada uno se fue a su casa, normalmente Andy siempre se esperaba a que yo saliese de clase para irnos juntos, pero aquel día no estaba. Decepcionada y algo dolida por su actitud emprendí el camino de vuelta yo sola. Al llegar a casa vi que él no estaba, había dejado sus cosas pero se había vuelto a marchar. No me apetecía ponerme a hacer los deberes, así que dejé la mochila aparcada en un rincón y me tumbé en el sofá.


Al salir de clase me fui a casa, dejé las cosas y me fui a casa de Ashley. No quería quedarme asolas con ella, al menos no de momento, sabía que la situación que iba a crearse iba ser cuanto menos incómoda, así que decidí evitarla.
Estuve casi toda la tarde de charla con mi mejor amigo y sobre las seis decidí volver a casa. Cuando abrí la puerta todo estaba tranquilo, como de costumbre. Mis padres no volverían hasta por los menos las nueve e India debería estar en su habitación haciendo los deberes o cantando creyendo que nadie la escuchaba. 
Crucé el salón para subir las escaleras cuando me di cuenta que el televisor estaba encendido. Me acerqué para apagarlo cuando vi a India acostada en el sofá, dormida. Me acerqué con sigilo para no despertara y me senté, con cuidado, en el borde del sofá. La observé durante unos instantes, estaba preciosa cuando dormía, el cabello le caía sobre la cara y, delicadamente, le cogí un mechón y se lo aparté, fue entonces cuando se revolvió en su sitio y abrió los ojos.
- Lo siento, no quería despertarte – dije.
- ¿Qué? ¿Qué hora es? ¿Dónde estabas? – dijo aún medio dormida.
- Son las seis, estaba en casa de Ashley y tu deberías estar haciendo los deberes – gimió y se volvió a recostar sobre la almohada.
Nos quedamos unos instantes en silencio, supongo que ambos pensando lo mismo pero sin decir una palabra, alguien tenía que romper el silencio.
- India… - comencé a decir, pero no supe continuar.
- Andy… - me imitó.
- Tú sabes que eres como mi hermana, ¿verdad? – ella asintió – pero realmente… nada nos une como familia ¿entiendes? – volvió a sentir.
- ¿A dónde quieres llegar Andy?
Y ni yo mismo lo sabía, sólo sabía que quería besarla, meter mi lengua en su boca, devorarla con pasión, arrancarle la ropa, tumbarla en el suelo y…. sacudí la cabeza para dejar volar aquellos pensamientos, pero hice caso a mi instinto, me volví a inclinar sobre ella y la besé de nuevo. Había estado todo el día soñando con esos labios, con los que me habían vuelto loco la noche anterior y no encontraba la ocasión de volver a saborearlos.
Aunque la pillé un poco por sorpresa no me apartó, ni se removió, ni me llamó gilipollas, sino que me correspondió de nuevo, colocó una mano alrededor de mi nuca y me empujó a saborear sus labios más profundamente. Nuestras lenguas se entrelazaban y se acariciaban la una dentro de la boca del otro. Comencé a sentir un calor tremendo subir por mi cuerpo, sabía a qué llevaba aquel placentero calor y decidí no dar rienda suelta a mi instinto masculino. Me separé un poco de su boca y la miré a los ojos.
- India… - le dije de nuevo - ¿Qué soy yo para ti? – pregunté.
- Eres mi estúpido hermanastro – dijo.
- Pero ¿soy solo eso?
India no contestó, sino que se incorporó en el sofá, se pegó a mi lado, me cogió de nuevo por la nuca y me acercó a su boca. Mis manos temblaban de nuevo por la excitación, le sujeté la cara con mis manos, la aparté unos centímetros y dirigí mis besos y caricias a su cuello, le mordí la suave piel que lo cubría, bese cada rincón, subí por su oreja y de nuevo en sus labios. Mi cuerpo necesitaba pegarse más y más al de ella pero debía controlarme… al menos de momento.

Mi hermanastro comenzó a besarme el cuello con suavidad, como nunca nadie lo había hecho, y lo decía en serio. Jamás había estado con un chico de manera seria ni había intimado con nadie. Se podría decir que él era el primero. Me dejé hacer por él, sus maravillosos labios besaban cada rincón de mi cuello y mi boca provocándome escalofríos y haciéndome sentir cierto hormigueo en una parte del cuerpo que no sabía que podía excitarse de esa manera.
- Andy – susurré entre beso y beso.
- ¿Sí? – dijo él
- No quiero ser tu juguete – le dije. 
Él se quedó paralizado, paró en seco y me miró fijamente.
- ¿Cómo que un juguete? – me preguntó ignorante - ¿por qué dices eso?
Yo dirigí mi mirada al suelo avergonzada. No tenía conocimiento de si mi hermano sabía de mi desastrosa e inexistente vida sexual antes de que su voraz boca profanase la mía, pero supongo que lo intuyó por mi expresión retraída.
Me rodeó con sus brazos y me acercó contra su pecho. Me meció lentamente en sus brazos y me besó la cabeza.
- India, te juro que no sé qué me pasa contigo, te lo juro, pero es diferente a todo lo demás que he tenido – me separó un poco de sus brazos y me miró a los ojos – no quiero hacer nada contigo que tú no quieras pero… mírame, eres muy especial en mi vida, siempre lo has sido, pero, por algún motivo, ahora lo eres más.
No contesté a sus palabras, solo dejé que me besase de nuevo.


Espero que disfrutéis de éste nuevo capitulo. Estoy frenando un poco a la hora de escribir de nuevos porque ahora voy algo más liada con mi vida diaria pero prometo seguir con mi línea y subir cada Miércoles. A mi fiel seguidora Crold, decirle que eché de menos un capítulo nuevo de su fic ayer, ¡espero que subas pronto porque sabes que me encanta tu historia! A mis demás lectores, decirles que estaría bien que se animaran a comentarme y decirme que tal les está pareciendo el fic. Un beso a tod@s ;)

1 comentario:

  1. Me encaaaaanta. Me encanta, jo, no puedo esperar hasta el miércoles u_u Lo sé, lo sé pero no pude actualizar y lo que llevaba era extremadamente corto y lo que tengo pensado es bastante largo, así que esta semana actualizaré de seguro y tendré otra sorpresa muahaha

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