viernes, 31 de enero de 2014

CAPÍTULO 12

Me desperté desubicada, aturdida y con un impresionante dolor de cabeza. Afuera todavía era de noche, miré el reloj, eran sólo las seis de la mañana, ¿cuánto tiempo había estado inconsciente? Me entraron unas náuseas repentinas y tuve que correr al cuarto de baño. Me tiré allí un buen rato. El dolor de cabeza no remitía y cada vez estaba más mareada, me costaba hasta levantarme porque me daba todo vueltas, como si estuviese borracha.

Anduve por el pasillo apoyándome en la pared para no caerme y a duras penas llegué hasta la puerta de la habitación de mis padres. Llamé a la puerta un par de veces hasta que escuché que alguien se levantaba y andaba hasta la entrada.

-          India… - dijo mi madre aún medio dormida - ¿estás bien?
-          Me encuentro mal… he vomitado.
-          ¡Dios mío! ¡JAMES!

Mi madre despertó a mi padrastro que vino a echarme un vistazo. Por la cara que puso deduje que no le gustó lo que vio, así que entre los dos me ayudaron a bajar las escaleras y me llevaron en coche hasta la clínica.

Allí James me hizo una exploración completa, me pinchó los adorados corticoides para abrirme las vías respiratorias, me controló las constantes y me tuvo en reposo conectada a una toma de oxígeno durante más de media hora hasta que la saturación se normalizó.

Aunque mi madre insistió en varias ocasiones a James para que me llevase al hospital y me ingresase, gracias a Dios, mi padrastro se negó, al igual que yo. Ya había estado una vez ingresada por culpa del maldito asma y había sido la peor experiencia de mi vida, rodeada de cables, de tubos y controlada por un ejército de médicos y enfermeras que no me dejaban en paz. Prefería la tranquilidad de mi casa.

Cuando los dos estuvieron seguros de que me encontraba mejor nos fuimos a casa. Estaba agotada, había pasado una noche terrible y, para postres, mis padres trabajaban aquel día y me iban a dejar sola en casa, bueno, sola tampoco, con Andy, la última persona con la que quería estar en aquel momento. Mi madre entró a su habitación nada más llegar a casa y le contó lo sucedido, yo, por mi parte, me fui directa al cuarto a descansar.


Cuando Cindy vino a despertarme para contarme lo que había sucedido con India mientras yo dormía ya no pude conciliar el sueño de nuevo. En parte me sentía culpable porque me hacía responsable de la crisis que había tenido, pero ni yo mismo era capaz de aclarar mis sentimientos en aquel momento y debía ser sincero.

El móvil al lado del cabecero de mi cama vibró y vi un mensaje de Jillian.

J: ¡Eh rockero! Espero no haberte despertado pero no podía dormir… :*

Se me dibujó una sonrisa tonta en la cara de la que no fui consciente.

A: Tranquila, estaba despierto.
J: Oye… Estaba pensando… ¿Te apetecería quedar esta tarde y… no sé… hacer algo?

Me apetecía, de verdad que me apetecía, pero tenía que quedarme en casa con India, si le volvía a dar otro ataque de asma me iba a sentir tremendamente culpable y no le podía hacer eso a mi hermanastra.

A: Lo siento Jillian, mi hermanastra está enferma y he de quedarme con ella.
J: Oh vaya… es una lástima, pero espero que se recupere J

Dejé el móvil de nuevo sobre la mesita y me revolví entre las sábanas intentando conciliar un sueño que me había abandonado por completo. Me sentía raro, un sensación inexplicable, como entre dos mundos, justo en la frontera. Por una parte, mi querida hermanastra, su inocencia, su dulzura, esa manera de ser suya que hacía que te enganchases a ella como a una droga… y por otra esta Jillian, una chica que, aunque había acabado de conocer, me transmitía una fuerza y una vitalidad que me hacían sentir alguien diferente a su lado.

Me levanté de la cama, harto de estar dando vueltas en ella sin sentido, y bajé a la cocina a por una taza de café, a ver si así se me aclaraban un poco las ideas, pero ni siquiera de aquella manera logré que se me encendiese la bombillita que dejase entrever qué era lo que más me convenía.

De vuelta a mi habitación pasé por delante del cuarto de India. La puerta estaba entreabierta y me asomé para ver qué tal se encontraba. La vi dormida, aún respirando con dificultad, pero no tenía mal aspecto. Me colé en el interior sigilosamente, con cuidado de no despertarla. Estaba preciosa, como siempre que dormía, me encantaba verla así. La observé durante unos instantes antes de volver a mi cuarto, no quería que despertase y me viese allí, junto a ella, pensaría que era un psicópata y ya estaba suficientemente enfadada conmigo para enfadarla todavía más.



Me desperté con la sensación de haber dormido durante una eternidad. La casa estaba completamente en calma y deduje que era ya tarde. Aún me dolía el pecho pero, por lo general, me encontraba mejor. Miré el móvil para comprobar la hora y vi 27 Whastapps y 5 llamadas perdidas todas de Cornelia.

Bajé al salón con el teléfono en la mano y me dispuse a leerlos mientras comía algo que había cogido de la cocina.

C: India!!! INDIA!!! Necesito hablar contigo! Es urgente!!!!! HOLAAAA???? Joder India en serio tenemos que hablar, TE ESTOY LLAMANDO Y NO ME CONTESTAS! Llámame cuando leas esto!!

Todos eran del mismo estilo. Me preocupé un poco por la insistencia de mi amiga y la llamé.

-          ¿Se puede saber que pas…?
-          ¡INDIA! – me interrumpió Cornelia al otro lado del auricular – me ha llamado la madre de Dann esta mañana, me ha dicho que su hijo no ha dormido en casa este noche.

Ante sus palabras dejé caer el peso de mi cuerpo, por suerte tenía una silla debajo que impidió que me cayese.

-          ¿Cómo? – pregunté incrédula – pero… si ayer te llevó a casa.

Escuché a Cornelia suspirar ante las palabras que le decía.

-          No India, él no me llevó… se había ido con sus amiguitos nuevo supongo, el caso es que me fui sola a casa… y por el camino encontré a Sam… - la voz de Cornelia sonaba afectada mientras relataba lo sucedido – intentó… bueno… pasarse conmigo… pero no sé de donde ni por qué apareció Ashley Purdy con su coche, le dio una paliza a Dann y me acompañó a casa.
-          ¿Qué? Yo flipo, me estoy quedando alucinada con lo que me estás contando…
-          Pues es cierto, lo de Purdy es otra historia, ¿qué hacemos con Dann?
-          No sé Cornelia… ¿Le has llamado? – pregunté.
-          Quince veces y nada, no me responde. Creo que deberíamos ir a buscarle…
-          Ayer tuve un ataque de asma y mi padrastro tuvo que llevarme a la clínica para pincharme, creo que Andy se ha quedado de niñero si no, no me explico que hace en casa a estas horas, no sé si voy a poder salir.
-          ¡Es una causa vital! – dijo – Voy ahora mismo a  tu casa y hablaré con él, tú mientras vístete.

Y dicho esto me colgó sin darme lugar a réplica. Subí a mi cuarto ignorando a Andy por completo y comencé a arreglarme, a los diez minutos Cornelia había llegado y Andy bajó a abrirle la puerta.

-          India está enferma, no va a poder salir – escuché que le decía mi hermanastro.
-          ¡Ya estoy! – dije mientras bajaba las escaleras.
-          ¡EH! ¡NO! ¡Tú no sales! – dijo Andy viniendo directo hacia mí como una flecha.
-          ¡No me toques! – le contesté – vete con tu amiguita la de anoche, seguro que está encantada de volver a quedar contigo.
-          India, no lo entiendes…
-          Claro que lo entiendo Andy, pero parece ser que quien no lo entiende eres tú.
-          ¿Nos dejas un momento a solas Cornelia? – Andy le dedicó a mi amiga una sonrisa falsa mientras me arrastraba a la cocina dejándola a ella sola en el salón.
-          Mira India, comprendo que estés mosqueada, pero entre Jillian y yo no hay nada, es solo una amiga, deja de estar tan enfadada conmigo, ¿quieres?
-          No Andy, no quiero, ¡creí que ibas en serio conmigo! Pero ya veo que no… - le dediqué una mirada dolida.

Andy bufó y se llevó las manos a la cara mientras pensaba. Me dolía decirle aquello pero lo necesitaba, me sentía engañada por él.

-          Te seré sincero – me dijo – eres mi hermanastra, pero creo que esto se nos va de las manos, me vuelves loco, lo sabes, y no sé si seré capaz de esconderlo durante mucho más tiempo porque… porque sería capaz de hacértelo delante de nuestros padres mismo si fuese necesario sólo con tal de sentirte mía una vez más.

Me quedé muda ante aquel arranque de sinceridad que había tenido mi hermanastro. Necesitaba contestarle, pero sabía que aquella discusión podía acabar de muchas formas distintas así que decidí cortar la conversación e irme con Cornelia.

Aunque Andy repetía una y otra vez que debía quedarme en casa, cogí mi chaqueta y me largué. Necesitaba saber qué demonios estaba pasando con Dann.

Al primer lugar donde fuimos a investigar fue el epicentro desde donde nos había llegado la alarma, la casa de Dann. Su madre nos recibió visiblemente afectada por la presunta desaparición de su hijo e intentamos calmarla y tranquilizarla diciéndole que todo iría bien y que lo encontraríamos, pero tanto Cornelia como yo estábamos comenzando a temer de verdad por la desaparición de nuestro amigo. Él nunca había sido un chico problemático, aunque últimamente se estuviese comportando como un gilipollas y juntándose con malas compañías, pero para nada se iba sin dejar rastro o sin decírselo a nadie.

Tras intentar consolar un poco a su familia Cornelia y yo nos dirigimos hasta el pub donde estuvimos el sábado, alguno de los trabajadores debía de haberle visto salir o entrar con alguien.

En el pub nadie le recordaba o le había visto por allí, sólo una de las camareras que estuvo aquella noche recordaba haber visto a un chico que seguía el patrón que le habíamos descrito mi amiga y yo y nos dijo que lo había visto en contadas ocasiones acompañado de una chica alta. Seguro que era Farrah…

Salimos del pub tan descontentas como decepcionadas por los escasos hallazgos y las pistas tan pobres que habíamos conseguido recoger.

-          Esto es más difícil de lo que parece… - dijo Cornelia algo afectada - ¡Es como si se lo hubiese tragado la tierra!
-          No debe estar muy lejos, se habrá quedado a dormir en casa de alguien… no sé…
-          Sólo tenemos una opción más – me dijo Cornelia mirándome con las cejas levantadas.
-          No ¡NO NO NO! No pienso ir a casa de Farrah ¡De ninguna manera!
-          ¡India no nos queda otra! Ella ha sido la última que le ha visto, estoy segura que sabe dónde está.

Miré a mi amiga con desconfianza. Sabía que tenía razón, pero el sólo hecho de tener que ir a casa de esa fulana a preguntarle por el paradero de mi amigo hacía que se me revolviesen las tripas. Cornelia intentó llamar a Dann de nuevo y en ese instante mi teléfono vibró. Era Andy.

-          ¿Qué coño quieres? – respondí lo más bruscamente que pude.
-          Que vuelvas a casa ¡ahora!
-          No.
-          Como papá y Cindy se enteren en lugar de estar castigada un mes lo estarás todo lo que queda de año.
-          Me arriesgaré.
-          Si en media hora no estás aquí saldré a buscarte y te advierto que estoy muy cabreado.

Y dicho esto me colgó el teléfono sin darme lugar a replicarle, lo que me puso aún más de mala leche.

-          No me lo coge – dijo Cornelia.


Suspiré abatida por la situación tan surrealista que estábamos viviendo. Estaba claro que la única opción libre era ir y hablar con Farrah.

Maldita India. Estaba empezando a cansarme de su tontería y de su actitud chulesca hacia mí. No me había quedado en casa para que ella se fuese por ahí, encima de que estaba enferma. Me tiré en plancha sobre el sofá sin ganas de hacer nada. Jillian seguía enviándome mensajes por el WhatsApp pero yo ya no tenía ganas de prestarle atención, mis pensamientos eran solamente para India y para poder hacerla confiar de nuevo en mí. ¡Calzonazos! Pensé. Puede… pero esto estaba comenzando a ser más difícil de lo que pensaba. No en todas las situaciones un clavo saca a otro clavo y está era una de ellas. O luchaba por lo que quería o me iba a convertir en uno de esos viejos amargados que viven en una casa llena de mierda y se pasan las horas bebiendo coñac.

Hacía más de una hora que India se había ido y no me contestaba los mensajes. Fue cuando decidí levantarme y salir a buscarla.




CHAN CHAN CHAAAAAAN! El ordenador ha vuelto y, como prometí, aquí está el nuevo capítulo!! Siento si es un poco corto, acabo de recibirlo ahora mismo y no me ha dado tiempo a escribir más. Prometo esforzarme para el siguiente :P Espero con impaciencia caps nuevos de TODAS! Aunque, Crold, de ti más que llevas más tiempo sin subir! :) Espero que lo disfrutéis nenas <3 

miércoles, 22 de enero de 2014

AVISO 2

Queridas lectoras, siento deciros que mi ordenador se ha roto y está en el taller. Mientras lo ponen a punto no voy a poder subir cap, lo que tengo guardado en la tablet (desde donde estoy escribiendo esto) es demasiado corto. Se qué dije que nada más terminase los exámenes todo volvería a ser normal y subiría semanalmente, pero este hecho ha sido ajeno a mi. Prometo subir nuevo capítulo el mismo día que me devuelvan el ordenador, aunque no sea miércoles.

Perdonad :/

miércoles, 15 de enero de 2014

CAPÍTULO 11

-          No me lo puedo creer…

Eso fue lo que dije casi en un susurro al observar la escena que se producía a escasos metros de mí. Después del concierto había decidido esperar a que saliesen los chicos y acercarme a Andy en plan sorpresa para decirle que había estado presente en el concierto. Pero mi plan se había visto truncado cuando al intentar acercarme a la barra le había visto charlando muy animadamente con una chica morena de pelo largo. Cogí a Cornelia del brazo y la arrastré hasta mi posición para que contemplase lo que yo veía. Del mismo modo que me había sucedido a mí, mi amiga abrió los ojos como platos ante lo que estaba viendo.

En aquel momento sentí que a mi corazón lo atravesaba un puñal afilado. Estaba convencida de que lo que teníamos Andy y yo era algo bonito y que iba en serio, había perdido mi virginidad con él, algo que reservaba únicamente para alguien especial, pero ahora me daba cuenta de que para él no había significado nada. Estaba con esa chica, sí, y sólo hablaba con ella, pero esa mirada, esa sonrisa… conocía bien a Andy, y sabía que no buscaba sólo amistad en ella.

-          India… - dijo Cornelia intentando distraerme – creo que sería mejor que saliésemos a tomar el aire.
-          ¿SALIR? – dije casi gritando - ¡ESTA CON OTRA DELANTE DE MIS NARICES, CORNELIA! ¡NO ESPERABA QUE YO ESTUVIESE AQUÍ Y YA SE HA IDO CON OTRA!

A medida que decía todo aquello mis ojos iban encharcándose de lágrimas y mi cabeza dejaba de tener control sobre mi cuerpo. Comencé a sentir que me ahogaba, que me faltaba el aire. Salimos al exterior justo antes de montar un numerito y de que él me viese allí. No podía para de llorar y de repetir en mi cabeza lo tonta, estúpida e ingenua que había sido al creerme todo lo que Andy me dijo alguna vez. Yo para él era solo un juguete, alguien con quien divertirse cuando se encontraba aburrido en casa.

Mi amiga se acercó a mí con un vaso de agua en la mano. Saqué el inhalador, que siempre me acompañaba, del bolso e insufle un par de veces para conseguir respirar con normalidad. Estaba comenzando a marearme y sabía que era de la rabia que sentía en aquel momento.

-          Me quiero ir a casa… - dije entre sollozos – quiero irme de aquí, quiero irme a casa…

Cornelia llamó a un taxi y tas asegurase que respiraba con normalidad y me encontraba bien, dejó que me marchase, prometiéndome que me informaría de si había alguna novedad y de que le pediría a Dann que la acompañase a casa dentro de un rato. Me metí en el coche como pude, apenas podía con mi alma, cerré la puerta y me dejé llevar.

NARRA CORNELIA

Cuando India se fue llamé a Dann para pedirle que me llevase a casa. Estaba cansada y hacía frío. Me había chafado mucho el acabar la noche de aquella manera pero comprendía a mi amiga. Y Andy… la verdad es que no esperaba eso de él, siempre le vi un chico agradable y honesto, ahora me sentía decepcionada hacía él.

Mi amigo no cogía el teléfono, para variar. Estaba comenzando a desesperarme con él, la actitud que estaba teniendo desde hacía un par de semanas atrás no era nada normal en él. Era como si su cabeza no funcionase del modo que debía hacerlo. Le llamé tres veces, y las tres veces se me puso el contestado en marcha.

Entré de nuevo al local con la esperanza de encontrarlo dentro y pedirle que me llevase a casa, pero tampoco le encontré. Le pregunté a varios de sus amigos pero nada, no había rastro, era como si se hubiese esfumado, nadie lo había visto desde hacía ya rato pero, sin embargo, sí que habían visto pulular por el pub a Farrah y a su querido novio Sam, con el que Dann tanto se juntaba ahora.

Eché un último vistazo a la barra para comprobar que Andy seguía allí, con la misma compañía que había provocado en India un ataque de los suyos. Intenté acercarme con disimulo para observar más de cerca a la extraña pareja. Me coloqué a pocos metros de donde estaba Andy y me cubrí la cara con el pelo de manera parcial para que no pudiese reconocerme. Observe a su acompañante con más detenimiento. Era una chica guapa, posiblemente un par de años mayor que yo, con el cabello castaño y unos ojos de color claro, aunque no pude averiguar de cual. Se reía ante los comentarios que le dedicaba Andy y se llevaba la mano a la boca en un gesto coqueto mientas que se apartaba el pelo con la otra. En un momento determinado le observé a él rozando con disimulo la rodilla de ésta, y con ello tuve suficiente, definitivamente Andy se había ganado aquella noche el título honorífico de gilipollas.

En vista de que nadie aparecía por la zona para acompañarme a casa y de que en mi cartera no había suficiente dinero para llamar a un taxi me dispuse a volver yo sola. Eran las tres de la mañana cuando salí de allí, hacía un frío que calaba los huesos y necesitaba, al menos, veinte minutos para llegar a mi casa. Por el camino maldije con todas mis fuerzas al imbécil de Dann, nos había dejado solas a India y a mí para marcharse con el impresentable de Sam y ahora se esfumaba sin dejar ni rastro. De verdad que no podía entender que pasaba por la cabeza de ese niñato.

Un silbido suave aunque inquietante interrumpió mis pensamientos e hizo que me detuviese y echase la vista atrás. En aquel momento tuve la sensación de que alguien me seguía, pero no vi a nadie, la calles estaba oscura e intransitadas y tuve miedo. Aceleré la marcha, posiblemente había sido solo el viento, eso era lo que pensaba antes de escuchar el mismo sonido otra vez que hizo que se me pusiesen los pelos de punta y el corazón comenzase a latirme con fiereza.
Mi respiración se aceleró y escuché unos pasos detrás de mí que se acercaban, cuando me di cuenta ya no pude huir.

-          Las chicas como tú no deberían ir solas por la calle a estas horas – una voz de chico joven me atrapó por la espalda y casi me susurró al oído.

No aminoré la marcha, al contrario, aceleré más si cabe.

-          ¿Pero a dónde vas con tanta prisa? – dijo aquel individuo colocándose delante de mí para que detuviese mis pasos.

Cuando se acercó pude ver su rostro. La última persona con la que hubiese querido encontrarme en aquel momento.

-          ¿Qué coño quieres Sam? – le pregunté bruscamente apartándome de él y siguiendo mi camino.
-          Solo te he visto salir sola del pub y creo que no es recomendable dejar que una señorita como tú ande sola a estas horas y con el frío que hace – dijo con un tono de burla mientras me seguía pegado a mi lado.
-          Pues puedes esfumarte, sé el camino yo sola – dije intentando que no se me notase el temblor de voz.
-          No, prefiero acompañarte, imagínate que alguien intenta secuestrarte.
-          ¿Alguien peor que tú? – Sam dibujó una sonrisa en su rostro y se le oscureció la mirada, algo que hizo que se me helase la sangre.
-          Venga Cornelia, no te hagas la estrecha, todo el mundo sabe que te mueres por echar un buen polvo – le miré incrédula ante sus palabras.
-          ¿QUÉ COÑO DICES GILIPOLLAS? – grité.
-          Sólo digo que esta noche estoy solo y disponible… y por lo visto tú también.
-          Lárgate o gritaré – detuve mis pasos para colocarme delante de él.

Le sostuve la mirada unos momentos y cuando creí que le tenía entretenido eché a correr. Corrí con todas las fuerzas que puede mientras el miedo se apoderaba de mi cuerpo. Escuché como él me seguía y a los pocos segundos me alcanzó. Se abalanzó sobre mí y me tiró al suelo. Intenté deshacerme de sus garras pero me era casi imposible, él era mucho más fuerte que yo. Me tapó la boca con una mano y con la otra comenzó a explorar por debajo de mi ropa, intenté deshacerme de sus manos pero me era casi imposible.

-          Tranquila – me dijo – lo vas a disfrutar.

Con la mano que le quedaba libre se comenzó a desabrochar la bragueta y en aquel instante tuve ganas de llorar, de gritar, de partirle la cara. Pensé que todo estaba ya perdido cuando las luces de lo que me pareció ser un coche salieron en mi ayuda.

Escuché la puerta de un coche abrirse, en aquel momento todo pasó muy rápido, sentía que estaba como en un sueño donde nada es real pero lo parece. Una persona, la cual no pude identificar porque las luces de los faros me cegaban en aquel instante, cogió a Sam por la espalda y lo aparto tirándolo al suelo. Aproveché que aquella persona había apartado al acosador de mí para, como pude, poder levantarme. Dudé en si salir corriendo o quedarme allí para averiguar quién era mi salvador. Entonces le reconocí.

-          ¡HIJO DE PUTA! ¡MAMÓN DE MIERDA! ¿PERO DE QUÉ COÑO VAS? ¡LA PRÓXIMA VEZ QUE TE VEA MANOSEANDO A ALGUNA OTRA CHICA QUE NO SEA LA GUARRA DE TU NOVIA TE CORTO LAS PELOTAS! ¿ME OYES?

Ashley Purdy, el amigo de Andy, estaba dándole a Sam su merecido. Le tenía cogido por el cuello y le arrastró varios metros de distancia mientras le repetía aquellas palabras. Le soltó de manera brusca e hizo que cayese al suelo, Sam, asustado por la repentina aparición de mi ángel de la guarda, se levantó a trompicones y echó a correr en dirección contraria a la nuestra.

Me quedé anclada en mi sitio, sin saber qué decir ni cómo reaccionar.

-          ¿Estás bien? – me preguntó Ashley acercándose a mí y tendiéndome la mano.

De mi garganta no salía palabra alguna, sólo podía mover la cabeza en señal afirmativa.

-          Sube al coche, te llevaré a casa.

Durante el camino me mantuve callada, necesitaba decirle cuanto le agradecía que me hubiese salvado de lo que hubiera sido la peor humillación de mi vida, pero mi mente aún se encontraba en estado de shock y no encontraba la manera de poder decir algo.

Ashley parecía que entendía mí situación, respetó mi silencio y me llevó a casa sin forzarme a que hablase.

-          Vivo aquí – conseguí decir cuando llegamos a mi calle.

Mi acompañante detuvo el coche justo a la entrada de mi casa, me quedé unos segundos en silencio antes de bajar del coche.

-          Gracias… por… - cerré los ojos al recordarlo – gracias.
-          No hay de que – dijo él esbozando una sonrisa.
-          Si no hubieses pasado por allí esta noche, yo… - se me cortó el habla e intenté reprimir un sollozo.
-          Tranquila, no te preocupes – dijo frotando su mano contra mi espalda.

Abrí la puerta del coche y me dispuse a entrar en casa cuando escuché que me llamaba.

-          Si quieres, mañana, puedo pasar a recogerte y vamos a tomarnos algo ¿qué me dices?

Sonreí ante su proposición y asentí.

-          Me encantaría.

Y dicho esto, puso el coche en marcha y se perdió por la oscuridad de la noche mientras yo me quedé petrificada, a la puerta de mi casa, intentando asimilar todas las emociones que había tenido en menos de una hora.

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 ¡GILIPOLLAS! ¡ERES GILIPOLLAS! Eso era lo que repetía mi cabeza una y otra vez cuando, conseguí llegar a mi casa. Hacía frío y estaba toda la calle en penumbra y yo no tenía manera humana de volver a entrar en casa. Confiaba en poder volver a trepar por el árbol del mismo modo que había hecho cuando había salido hacía ya varias horas, pero no esperaba que la noche terminase de aquella manera. La única opción que me quedaba era esperar a que Andy volviese y entrar con él, pero eso podría ser a cualquier hora, además de que no tenía ningunas ganas de verle, mis pulmones empezaban a quejarse por el frío y cada vez me fatigaba más.

Me senté en el jardín al lado del tronco del árbol, de aquella manera si alguno de mis vecinos le daba por salir afuera no podría verme para luego chivárselo a mis padres. Esperé durante una hora, lo que a mí me pareció una eternidad, cuando vi la figura de Andy dibujarse en la oscuridad. Pasó por mi lado pero ni siquiera me vio, en aquel momento me levanté y sin dirigirle la palabra lo más mínimo le seguí al interior de la casa. Cuando me vio dio un respingo.

-          ¡Joder India! ¿Qué coño hacías ahí fuera? – preguntó casi con la voz en grito.
-          Nada que a ti te importe – le contesté con la mayor indiferencia posible.

Me mentí en el interior de la casa y subí sigilosamente las escaleras hasta mi cuarto. Intenté aparentar que subía lentamente para no despertar a mis padres y no porque, en realidad, me estuviese ahogando.

Andy cerró la puerta con llave y como yo bien presentía me siguió hasta mi cuarto y cerró la puerta.

-          Ya me estás diciendo qué coño hacías en la puerta – dijo cabreado.

Yo le ignoré mientras rebuscaba el inhalador en la mesita de noche. Me senté en la cama y aspiré un par de veces hasta que sentí que podía respirar mejor.

-          ¿Sabes? – comencé a decir – Me había escapado – dibujé un sonrisa consternada en mis labios – me escapé esta noche para ir a ese asqueroso pub para verte actuar. No pensaba decírtelo hasta que no acabase el concierto… pero se ve que tú tenías cosas mejores que hacer…
-          ¿Cómo? ¿Nos has visto actuar? – preguntó incrédulo.
-          Eso y algo más.

Andy se quedó mudo y yo le dirigí una mirada con todo el odio del que fui capaz.

-          Cuando intentaba acercarme a ti te vi en la barra con esa… fulana de pelo castaño que te miraba con cara de imbécil – dije casi escupiendo las palabras.
-          No es lo que parece India.
-          Típica frase. ¿Te crees que soy gilipollas? ¿Tu juguete? ¿Algo que puedes usar y tirar cuando te plazca? ¡¿Eso soy para ti!?
-          India, yo jamás he dicho eso.
-          No hace falta que lo digas – dije – ha quedado ya muy claro.
-          Estás muy equivocada.
-          Yo creo que no.
-          Jillian es sólo una amiga que he conocido hoy.
-          ¡Ah! Ahora se llaman amigas…
-          Mira India, no pienso aguantar este ataque de celos por tu parte, tu y yo no teníamos nada, lo hemos hecho un par de veces, eres mi hermanastra, quiero conocer otras chicas, salir, divertirme…

Cada palabra que salía de su boca era un nuevo puñal que se me clavaba en lo más hondo de mi ser. Volví a coger el inhalador, sentía que me ahogaba y todo me daba vueltas.

-          Sal de mi cuarto – le dije manteniendo la compostura todo lo que pude.
-          ¿Estás bien? – preguntó algo preocupado – India tienes los labios morados – dijo abriendo los ojos desmesuradamente.
-          ¡Estoy bien imbécil! ¡Sal de mi cuarto!

Como puede, intentando disimular mi estado lo mejor que supe me levanté y le empujé fuera cerrando la puerta tras de sí. Por fin me quedé sola, estaba mareada, el inhalador no era suficiente, necesitaba pincharme corticoides pero estaban abajo en la nevera, no iba a bajar, de todas formas, tampoco hubiese podido. Me acerqué de nuevo a la cama y me desplomé sobre ella perdiendo el conocimiento.



Y aquí está por fin el esperado capítulo! A partir de esta semana los capítulos ya los subiré cada miércoles (si no pasa nada). Muchas gracias a todas por vuestros comentarios porque animan mucho a continuar. Espero impaciente capítulos nuevos pronto! Crold, acabo de ver que ayer por la noche subiste cap ^^ estoy deseando que llegue la hora de acostarme, coger la tablet y leerlo con tranquilidad! Seguro que me deja con ganas de más! Nely, acabo de dejarte un comentario en el cap, así que lo dicho, SIGUE PRONTOOOO!!!!

Besos a tod@s.

domingo, 12 de enero de 2014

FIN VACACIONES + ADELANTO

Holaa a todaaas!

Espero que hayáis tenido unas buenas vacaciones de Navidad, ahora que todo ha terminado es hora de volver a la rutina y, con ella, a la actualización de fic semanal como llevo haciendo hasta ahora. Como comenté antes de desaparecer durante algunos días, no me ha dado tiempo a adelantar demasiado porque he tenido exámenes también y me he dedicado a ellos 100%, así que, para compensar, aunque no subiré un capítulo extra, aquí tenéis un adelanto del capítulo que subiré el miércoles! Espero que os guste y os deje con ganas de saber más ;)

"-          No me lo puedo creer…

Eso fue lo que dije casi en un susurro al observar la escena que se producía a escasos metros de mí. Después del concierto había decidido esperar a que saliesen los chicos y acercarme a Andy en plan sorpresa para decirle que había estado presente en el concierto. Pero mi plan se había visto truncado cuando al intentar acercarme a la barra le había visto charlando muy animadamente con una chica morena de pelo largo. Cogí a Cornelia del brazo y la arrastré hasta mi posición para que contemplase lo que yo veía. Del mismo modo que me había sucedido a mí, mi amiga abrió los ojos como platos ante lo que estaba viendo.


En aquel momento sentí que a mi corazón lo atravesaba un puñal afilado. Estaba convencida de que lo que teníamos Andy y yo era algo bonito y que iba en serio, había perdido mi virginidad con él, algo que reservaba únicamente para alguien especial, pero ahora me daba cuenta de que para él no había significado nada. Estaba con esa chica, sí, y sólo hablaba con ella, pero esa mirada, esa sonrisa… conocía bien a Andy, y sabía que no buscaba sólo amistad en ella."

Espero que lo disfrutéis. Por cierto, a mis dos escritoras de fan fics favoritas, deciros que no he tenido oportunidad de comentar vuestras actualizaciones pero que me han parecido fantásticas. A Crold, decirte que el capítulo que subiste me dejó con ganas de saber más (como siempre) y estoy esperando con impaciencia tu nueva actualización que se está haciendo de rogar :/ Por cierto, el capítulo extra fue ALUCINANTE, creo que tiene una buena raíz para desarrollar un nuevo fic (sí, es claramente una indirecta) :D. Y a Nely, comentarte que POR FIN HA SUCEDIDO Y ME HA ENCANTADO!!! La historia entre Andy y Autumn se pone cada vez más interesante y eso me engancha y me enamora a partes iguales, espero que continúes pronto porque ya necesito saber más.

A todos los demás, un beso bien grande y animaros a opinar sobre el fic!!!