- Pero hija… - replicó mi madre – aún no entiendo cómo pudiste romperte el dedo…
- Ya te lo dije, me caí – crucé una mirada con Andy y éste bajó su mirada al plato reprimiendo una sonrisa.
Terminamos de cenar y cada uno se encerró en sus respectivas habitaciones. Estaba ya casi conciliando el sueño cuando mi teléfono vibró al lado de mi cama. Con los ojos medio cerrados lo cogí y leí el mensaje, era de Andy.
A: No puedo dormir
I: Pues por tu culpa ahora yo tampoco.
A: Que me pasa contigo enana?
I: Creo que yo no puedo contestar a eso…
A: Siento que me haces falta aquí en la cama conmigo…
I: Siento decepcionarte, mañana hay clase, buenas noches hermanito.
A: HERMANASTRO! Buenas noches a ti también.
A la mañana siguiente en clase, como ya me pasó la última vez, mi estado era de evasión total. En clase de Biología el profesor me puso un negativo por no llevar los deberes hechos y me llevé una reprimenda por no prestar atención. Era la primera vez en mi vida que me sucedía algo así, la gente de mi clase se quedó con la boca abierta, a todos pareció afectarles el hecho de que a la lista de la clase la regañaran excepto a mí misma, que seguí sumergida en mis propios pensamientos.
Cuando acabamos las clases Cornelia, Dann y yo fuimos a la casa de éste último a hacer los deberes. A lo mejor rodeada de ellos conseguía centrarme y pensar en lo que realmente importaba. En casa de Dann su madre nos preparó la merienda y subimos a encerrarnos en su habitación. Sacamos los libros y comenzamos con las tareas cuando Cornelia tuvo, de nuevo, que sacar el tema.
- ¿Pero se puede saber qué te pasa India? – me preguntó Cornelia – últimamente estás como ida y hoy… ¡Jamás te habían puesto un negativo en clase ni te habían llamado la atención! ¿Se puede saber qué te pasa?
Yo me quedé en silenció, sujetando el boli con la mano y con la vista fija en el libro.
- ¡India Biersack te estoy hablando! – gritó.
- Ya Cornelia ya – contesté.
- ¿Y bien? – esta vez fue Dann quien me apremió.
- A ver… esto os lo puedo contar, pero no tiene que salir de aquí, no puede salir de aquí ¿entendido? – los dos me miraron con los ojos como platos y asintieron con la cabeza sin hablar – el domingo, cuando Andy vino a mi habitación a revisarme los vendajes – hice una pausa que les puso aún más nerviosos – me besó… y ayer también… dos veces.
Tanto Dan como Cornelia me observaron abriendo los ojos desmesuradamente y mi amiga se llevó las manos a la boca.
- ¡JODER! – exclamó Dann - ¡Estás liada con tu hermano!
- ¡HERMANASTRO! – corregí.
- Y… - dijo Cornelia intentando recuperarse – pero tú… ahora… ¿qué vas a hacer?
- No lo sé… no tengo ni idea
- ¿A ti te gusta? – dijo Cornelia.
- Pueees… ahí está el problema… que no lo sé.
- ¡Joder India que es tu hermano! – exclamó Dann.
- ¡HERMANASTRO! – gritamos Cornelia y yo a la vez.
- Lo que pasa es que… he de admitir que me gustó… el beso
- ¿Besa bien? – preguntó Cornelia con esa mirada pervertida que se le ponía cuando hablábamos de esos temas.
- La verdad es que sí – y ambas estallamos en carcajadas.
- ¡Cornelia por favor! ¡Esto es serio! – la reprendió Dann.
- Oh Dann venga ya, es su hermanastro, aunque sus padres estén casados biológica y legítimamente no tienen nada en común, si algún día sus padres se separasen ellos podría pasar por dos completos desconocidos.
- A mí me parece una guarrada… - insistió mi amigo.
- No le escuches – dijo Cornelia – pero no hagas tampoco ninguna tontería, imagínate que pasaría si tus padres llegasen a saber de esto.
- Lo sé, necesito aclarar las ideas de mi cabeza…
A las siete de la tarde salí de casa de Dann rumbo a mi casa. Me sentía un poco más tranquila sabiendo que mis amigos me apoyaban, aunque Dann fuese más cascarrabias al final había aceptado a regañadientes que Andy y yo no éramos realmente hermanos y que lo que pasase entre nosotros debía de dejarse al instinto y a la naturaleza.
En casa estaba todo muy tranquilo, subí las escaleras y vi la puerta de la habitación de Andy medianamente abierta. Me acerqué con cuidado para que no me escuchase y le vi de espaldas a la puerta, sentado en su escritorio con la música puesta y haciendo los deberes, entrecerré la puerta del mismo modo que estaba antes de entrar yo y me fui a mi habitación.
Aproveché la soledad y tranquilidad de mi casa para darme un baño antes de cenar. Llené la bañera del cuarto de baño hasta arriba de espuma y me metí dentro. Dejé la mente en blanco y me relajé durante unos instantes hasta que de pronto la puerta se abrió con un estallido infernal y me hizo sobresaltar.
- ¡JODER! ¡Perdón perdón… no sabía… tú… yo no..! – Andy había entrado en el baño como si fuese un huracán.
Me zambullí en el agua más si cabe hasta que la espuma me cubrió la barbilla. Estaba sin palabras. No sabía qué hacer ni qué decir. Andy se había quedado paralizado en la entrada y yo no sabía cómo reaccionar.
- ¿Te importa dejarme asolas? – dije al fin, pareció que de ese modo le hice volver a la realidad.
- S-sí c-claro…
- ¡LA PUERTA! – grite para que la cerrase.
Salí de la bañera como alma que lleva el diablo, me envolví y con la toalla y me encerré en mi cuarto. Todavía estaba sobresaltada por lo que había sucedido con Andy, casi me había visto desnuda y, muy lejos de enfadarme, la visión suya, en frente de la puerta, sin palabras y con los ojos clavados en mí hizo que me recorriese una corriente eléctrica por toda la espalda.
Me puse algo cómodo para estar por casa y me disponía a termina los deberes cuando alguien llamó a la puerta.
- ¿Puedo pasar? – preguntaron desde fuera. Mi corazón dio un brinco.
- Adelante.
Andy se coló sutilmente en mi cuarto y se sentó en el borde de la cama al lado de la silla de mi escritorio.
- Siento lo de antes – dijo.
- No tiene importancia – le dije restándole carga al asunto.
- Cindy y papá están a punto de llegar… - dijo.
Yo no contesté, sólo me quedé mirándole a la espera de que dijese algo más.
- Sólo quería darte algo antes de que ellos llegasen.
Y sin darme tiempo a contestar me levantó de la silla, me empujó sobre la cama y se colocó encima de mí. Sus labios comenzaron a devorar mi boca con pasión, yo le correspondía, aunque estaba algo cohibida por la situación que estaba viviendo de repente. Sus labios abandonaron los míos para perderse por mi cuello, besándolo, acariciándolo… subía y bajaba de mi cuello a mis labios. Mi cuerpo dio un respingo cuando una de sus manos me cogió por las nalgas y apretó, con posesión. Me gustó aquel arranque de pasión y desenfreno por parte de Andy, mi cuerpo comenzó a reaccionar a sus caricias y noté como mi entrepierna comenzaba a humedecerse pero yo dudaba que él supiese que yo era novata en todo eso, en mi cara debería estar reflejada en aquel instante la inexperiencia que tenía.
Sus besos, cada vez más febriles, conseguían arrancar de mi boca suspiros lo que parecía alentarle a seguir. La mano que jugueteaba con mi nalga se separó de ella y se perdió por debajo de mi camiseta hasta llegar a tocarme un pecho. Di tal respingo que me removí debajo de él y conseguí apartarlo. Me recogí asustada por lo que había sucedido y me intenté cubrir con las manos.
- Lo-lo siento… - dijo sorprendido – yo… no sabía que tú no…
Yo le respondí bajando la mirada. Andy se acercó de nuevo a mi lado y me cogió de la mano besándola tiernamente. Volvió a subir hasta mis labios, pero esta vez fue más dulce y más pausado. Yo le correspondía el beso, recuperada del shock que me había producido su ímpetu.
- Así no Andy… - le dije – así no…
- Perdón – dijo – jamás haría nada que tú no quisieras- y dicho esto me dio un casto beso en la frente.
En ese instante escuchamos a mis padres entrar en casa y Andy salió de mi cuarto y se encerró en el suyo.
A: Estas despierta?
I: Sí…
A: Cindy y papá ya están dormidos…
I: Y?
Me levanté sigilosamente de la cama y anduve por el pasillo de puntillas hasta detenerme en frente de su puerta. Una vez allí empujé despacio y asomé la cabeza para comprobar que ella estaba allí.
- ¿Puedo pasar? – susurré
- ¿Pero estás loco? ¿Y si nos pillan?
- Nadie va a pillarnos… ¿No oyes roncar a papá?
Me acerqué silenciosamente hasta su cama y me senté en el borde, a su lado.
- No podía irme a dormir sin darte las buenas noches…
Levanté mi mano y la deslicé con suavidad por su hombro, aunque ella no dijo nada sé que le puse la piel de gallina. Le cogí la cara con suavidad y la acerqué a mis labios, rozándolos con los míos.
- Perdona si te he hecho sentir incómoda esta tarde… - dije – no era mi intención.
No habló. No dijo ni una palabra. Su boca se unió con la mía y nuestras lenguas se encontraron de nuevo, produciéndome aquella sensación ya tan característica que tenía cada vez que la besaba. Su cuerpo se inclinó hacia atrás y con él me arrastró a mí, quedando yo parcialmente encima de ella. Con una de sus manos cogió la mía y la colocó debajo de su camiseta, como invitándome a tocar aquello que me había negado horas antes. La miré a los ojos pero no vi duda, sino decisión y algo de miedo. Le sonreí antes de volver a perderme en sus labios mientras deslizaba mi mano había arriba de su cuerpo hasta encontrarme con sus pechos.
Le acaricié con suavidad aquella zona que mi mano cubría y ella soltó un suspiro, era yo el primero que la tocaba como a una mujer y debía de ser precavido. Mis dedos juguetearon con su pezón mientras que mi lengua acariciaba la suya con devoción. Separé mis labios de los suyos solo para recorrer la suave línea que formaba su cuello, bajé por su clavícula y me detuve en su pecho. Lo besé, lo saboreé con mi lengua y lo pellizqué entre mis dientes.
India se retorció debajo de mí y se mordió el labio inferior reprimiendo un gemido de placer. Yo le dediqué una sonrisa satisfecha e hice lo mismo con el otro pecho, acariciarlo, besarlo, morderlo… Nuestros cuerpos se buscaban el uno al otro pero no podía dejar que la situación se nos fuese de las manos, no teniendo a nuestros padres durmiendo a diez metros.
Deshice el camino por su cuello y regresé a sus labios de nuevo.
- He de volver al cuarto Indi – le susurré.
Ella me miró con una mezcla de fastidio y comprensión que hizo que se me dibujase una sonrisa en la cara y la besase de nuevo.
- Nos vemos mañana, Andy – me dijo con su suave voz.
- Hasta mañana – dije levantándome y saliendo de su habitación.
Y con este capítulo queda oficialmente inaugurada la parte sexual del fic, a las que les seguirán muchas otras. Cada vez que haya contenido de este tipo en algún capítulo lo dejaré indicado al lado del título. Queridos lectores, espero que disfrutéis del fic y que os animéis a comentar, me gustaría saber qué pensáis. Querida Crold, espero que este capítulo te haya gustado y como fan incondicional que soy de tu fic espero que no nos dejes a la espera de un nuevo capítulo durante mucho tiempo! Feliz semana ^^
Si pudiera poner iconitos como en el whatsapp, pondría el del grito versionando al cuadro jajaja Me ha encantado pero me ha fastidiado que Andy dejara a medias a India. Y bueno, asunto capítulo nuevo, ya ando escribiendo el siguiente y espero subirlo el lunes o martes, ya se verá jajaja
ResponderEliminarUn besazo guapa<3
PD: Quiero capiiiiiiii
Viendo insistencia, e decidido comentar tu Fic, me encantaaa!! No soy de esas de comentar mucho... Pero, e hecho una excepcion, te recomendaria que Andy narrara mas como Macho... A veces siento que es un poco amoroso de mas, dejando de lado eso, ¡Todo el fic me encanta!! Solo te doy mi humilde opinion como lectora. Porque e de decir que tambien estoy escribiendo, pero la verdad nose como lo hago, asi que te doy mi consejito. Te sigo. Felicidades.
ResponderEliminarOh, my fucking God. ¡Me encanta!
ResponderEliminarUna vez empecé a leer no pude parar y me he quedado con MUCHAS ganas de más.
Escribes muy bien y tu fic tiene una buena historia que espero que exprimas al cien por ciento. Es amor toda ella. Soy fan.
ASDJDHDHDFBNSHIS ¡Espero el siguiente capítulo! <3
¡Besos!