miércoles, 18 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 9 (+18)

Joder, joder, joder, joder…. ¡Me he acostado con mi hermanastro! Aquello fue lo primero que pensé cuando me desperté aquella mañana de sábado en la misma cama que Andy y completamente desnuda. Anoche no había estado demasiado lúcida, después de la botella de vodka que me había metido entre pecho y espalda, pero estuve lo suficientemente consciente para enterarme de todo y ser dueña de mi voluntad, así que lo que hice lo hice porque quise, aunque hora me muriese de la vergüenza con solo pensar que estaba desnuda a su lado.

Intenté zafarme del brazo que tenía sobre mi cuerpo y levantarme, todavía me dolía el bajo vientre por lo hecho la noche anterior, así que me costó un poco enderezarme y andar hasta el baño. Una vez allí me di una merecida ducha de agua caliente mientras mi cabeza no dejaba de repetir una y otra vez las escenas vividas durante mi primera vez. Había sido una experiencia novedosa y excitante, siempre pensé que mi primera vez la recordaría por el dolor y el mal rato que pasaría, pero he de reconocer que Andy se comportó como todo un caballero y no me había causado ningún trauma.

Salí de la ducha y me enrollé con una toalla. Sigilosamente, y esperando que Andy siguiese dormido, me fui directa a mi habitación y me cambié de ropa. Estaba cepillándome el pelo cuando escuché que alguien llamaba a mi puerta con los nudillos.

-          Pasa Andy – dije ya sin preguntar.

Mi hermanastro apareció por la puerta con el pelo alborotado de recién levantado y solo cubierto por los bóxer negros de la noche anterior. Mi corazón dio un brinco cuando lo vi de esa guisa y bajé mi mirada al suelo, me seguía produciendo pudor verle así después de lo que hice con él anoche.

-          Pensé que te habías ido – dijo.
-          Sólo me he dado una ducha – dije sin mirarle.

Ambos nos quedamos en silencio unos minutos sin saber qué decir, los dos estábamos pensando lo mismo y, aunque no fuese propio de mi, la que quería levantarse y echarse a sus brazos para que volviese a hacerme lo que me hizo anoche era yo. Pero algo me refrenaba y me hacía permanecer en aquella posición, de espaldas a él.

Noté como Andy se acercaba, peligrosamente, por la espalda, y el roce de su aliento contra la piel de mi cuello hizo que se me erizasen los pelos de la nuca.

-          Hermanita… - dijo rozando sus labios contra mi cuello – pensaba que te apetecería jugar…

Se me heló la sangre bajo la piel ante sus palabras. No creía que Andy fuese tan seductor y tan provocador, pero mi sexto sentido femenino me pedía caer de nuevo en sus brazos.

-          Lo de anoche no fue sólo un polvo para mí, si es lo que te preocupa – dijo acercando sus labios a mi oreja.

Mi corazón dio un brinco y de un salto me incorporé y salí disparada por la puerta de la habitación, pero no habían pasado ni dos segundos cuando mi cuerpo y mis instintos plantaron cara a mi subconsciente, volví en mi pasos hasta mi habitación de nuevo y sin darle tiempo a Andy para preguntar esta vez fui yo quien se abalanzó sobre él y comenzó a devorarle la boca.

-          Joder India… - dijo entre gemidos - ¿qué ha sido eso?
-          ¡Cállate y bésame! – le ordené.

Se acabó la India tímida. Ahora era una mujer y mi meta era conseguir todo lo que me propusiese, así fuese mi hermanastro.

Pasamos el día entre besos, mordiscos, chupetones y algo más. Había descubierto lo que era realmente el sexo y me encantaba. Creo que Andy acabó un poco agotado después del cuarto polvo porque decidió descansar durante un rato. Aquel día apenas comimos, a parte del uno al otro, la cama, el suelo, el escritorio… cualquier lugar era bueno para dar rienda suelta a nuestra pasión. Yo estaba agotada, con dolor en las piernas y la espalda por las posiciones en las que había estado, pero me sentía bien conmigo misma.

Nos dimos cuenta de lo mucho que nos habíamos entretenido cuando la oscuridad inundaba la calle y la luz de las farolas se coló por la ventana. Mi fin de semana de castigo me tenía encerrada en casa pero para nada aburrida. Andy se estaba arreglando para recibir a sus amigos, esa noche vendrían a tocar como hacían casi todos los fines de semana. Ese día Cornelia y Dann me habían abandonado por una salida al cine, aunque me mantenían informados por Whatsapp.

Estaba en la cocina preparándome algo de cenar cuando llegaron los amigos de Andy. Éste, que disimuló bastante lo nuestro cuando aquellos llegaron, entró y cogió algo para comer y un pack de cervezas. Los chicos me saludaron y, como casi siempre, Ashley soltó la coletilla de turno.

-          Hola India… Me han dicho que estas castigada
-          Sí, me pasé un poco con esa Farrah – le contesté.
-          A mí me ponen mucho las camorristas – dijo de sopetón y sin ningún tipo de vergüenza.

Me quedé mirándolo con los ojos como platos y Andy le dio un capón en la cabeza como reprimenda.

Estaba harto de que Ashley siempre le echase los trastos a mi hermanastra. Sabía que me jodía pero, aún así, él seguía haciéndolo sin tapujos y, después de lo que había pasado con ella este fin de semana aquellas palabras aún me jodían más.

Bajamos al garaje donde teníamos todas nuestras cosas para tocar y comenzamos con los ensayos. Mientras cantaba estaba todo el rato pensado en ella, tan absorto estaba que se me escapó la canción un par de veces. Los chicos notaron que estaba algo raro y me comportaba de manera extraña, así que dudé en si contarles lo sucedido o no. Eran mis colegas y confiaba en ellos, pero cuanta más gente lo supiese más probabilidades había de que se escampase, además, apostaba lo que fuese a que India ya había puesto al tanto a su amiga y al imbécil de Dann.

-          Joder Andy ¿se puede saber qué te pasa hoy? – preguntó Jake algo picado – el ensayo ha sido una mierda, no estás en la tierra.
-          Lo siento –me excusé – estoy en otro sitio…

Los tres se me quedaron mirando inquisitivos, como esperando a que les diese una explicación.

-          No me miréis así – dije – no hay nada que contar.
-          Es por una tía ¿verdad? – preguntó Ashley.
-          ¿Qué? – pregunté incrédulo.
-          Venga Andy… Siempre que tu cabeza vaga por otros lugares menos por estos es por una tía, siempre lo acabamos averiguando.
-          No hay nada que averiguar…
-          Sabes que puedes confiar en nosotros – dijo Jinxx

Les mire uno por uno y sus caras denotaban sinceridad. Pero lo que había sucedido con India era muy fuerte. Incluso para mis mejores amigos.

-          Mirad… no-no sé si es buena idea.
-          Tenemos toooda la noche – dijo Ashley cogiendo una cerveza y sentándose en el sofá.

Respiré hondo y me armé de valor. En el fondo necesitaba del consejo de mis amigos para guiarme en la locura en que se estaba convirtiendo todo esto. Les conté todo lo sucedido, desde el beso que le di aquel día cuando fui a vendarle la mano hasta lo sucedido la noche anterior, donde me acosté con ella por primera vez.

Cuando terminé la historia los tres me miraban con la cara desencajada. Intentando asimilar lo que les contaba y completamente desubicados conmigo y con mi hermanastra.

-          O sea… que tú… e India ¿lo habéis hecho? – pregunto Jake.
-          Sí.
-          ¿Hasta el final?
-          Sí.

Ashley se llevó las manos a la cabeza. Supongo que al ver truncado su plan de conquistar a mi hermanastra. Todos estaban algo impactados por la noticia. Incluso yo tenía mis comederos de cabeza con todo aquel lío.

Mi hermanastro estaba con sus amigos en el garaje y yo mientras intentaba entretenerme con un programa aburrido que estaban echando en televisión. Albergaba la esperanza de que él llegase y pudiésemos tumbarnos juntos en el sofá o, simplemente, que viniese a hacerme compañía para que no me sintiese tan sola, pero no fue así, en cambio, me quedé frita en cuestión de segundos, tanto, que no escuché a los amigos de Andy salir de casa.

Me desperté de mi sueño cuando noté que me movía y que mi espalda no tocaba nada consistente. Me asusté al principio, pero identifiqué los brazos de Andy rodeando mi cuerpo y llevándome en volandas y me tranquilicé de nuevo. Me dejó sobre mi cama y me dio un beso sobre la frente, supongo que creía que seguía dormida.

-          No te vayas… - le susurré cuando escuché que se alejaba – duerme conmigo.

Andy se acercó de nuevo a la cama y se metió bajo las sábanas a mi lado. Pasó uno de sus brazos por mi cintura y pegó su cabeza a la mía. Me sentí extraña ante aquella situación, mi hermanastro y yo abrazados en la cama, pero he de admitir que me gustaba aquella sensación de tenerle tan cerca y sentirme tan protegida.





-          ¡ANDY! ¡INDIA!

Me desperté algo desubicado. Tenía la sensación de haberme acabado de acostar y una voz gritando mi nombre me había sobresaltado. Volví a sumergirme en mi sueño, pensando que el sonido de aquella voz llamándome lo había soñado cuando lo volví a escuchar. Entonces me incorporé de un salto.

Salté de la cama y mi cabeza comenzó a pensar a cien mil por hora una manera de salir de la habitación de India sin que mis padres me viesen. Desperté a mi hermanastra, que todavía no se había enterado de que nuestros padres habían llegado.

-          India, ¡India! Levántate… ¡Ya están aquí!
-          Qué… déjame… - dijo apartándome el brazo.
-          ¡Joder India! – ahogué un grito mientras la empujé fuera de la cama
-          ¿¡Pero tú eres imbécil!? – me gritó.
-          ¿India? – la voz de Cindy volvió a sonar desde el salón.

Tanto India como yo nos quedamos mirándonos con los ojos como platos intentando pensar una solución cuanto antes.

-          Baja – me dijo al fin – baja y entretenles y yo recogeré tu ropa.
-          ¿Pero cómo quieres que baje en calzoncillos? – le pregunté
-          ¡Qué bajes coño! – me gritó mientras me empujaba.

Cogí mi camiseta que estaba tirada en el suelo y me la puse a toda prisa. Bajé las escaleras de dos en dos justo a tiempo para evitar que Cindy me viese salir del cuarto de India, cosa que hubiese sido difícil de explicar dado las pintas que traía.

Aproveché que Andy había bajado a recibir a nuestros padres para adecentar un poco nuestras habitaciones, convertidas en dos leoneras después del fin de semana de desenfreno que habíamos pasado los dos juntos.

Recogí un poco mi ropa e hice la cama y en la habitación de Andy cogí mi ropa, que seguía esparcida por el suelo y la traje a mi cuarto justo en el momento en que mi madre subía las escaleras. Por suerte, no me vio salir del cuarto de mi hermanastro.

Intenté disimular haciendo como que estudiaba, sentada en el escritorio de mi habitación todavía con el pijama puesto. Aparenté sorprenderme cuando mi madre entró por la puerta.

-          Oh… Hola mamá ¿Ya estáis aquí?
-          Sí… - contestó entrando – nuestro avión salía temprano. ¿Cómo habéis pasado el fin de semana?
-          Bueno mamá… Yo he estado todo el tiempo estudiando y haciendo los deberes.
-          Espero que hayas aprendido la lección con el castigo – dijo mi madre.
-          Sí mamá, y siento haberos decepcionado tanto a ti como a James.

Mi madre sonrió afable y se acercó para abrazarme y darme un beso.

-          Sólo espero no volver a llevarme una sorpresa contigo India – me dijo.
-          No mamá, te lo prometo – y le dediqué una sonrisa.
-          ¿No huele raro aquí? – preguntó mi madre.

Yo abrí los ojos por la sorpresa de la pregunta y miré en todas direcciones para comprobar que no había nada fuera de lugar como alguna camiseta o pantalón que no fuese mío.

-          Eh… N-no… No sé… -dije algo confundida.

Mi madre se levantó y abrió la ventana de mi cuarto.

-          Bueno… - dijo ahora cambiando de tema – vamos a deshacer las maletas – y dicho esto salió de mi habitación.

Cuando mi madre se fue respiré aliviada. Tanto Andy como yo creíamos que llegarían por la tarde o por la noche y pensábamos que tendríamos más tiempo para nosotros, pero no, nuestros padres habían decidido llegar antes y por poco nos pillan acostados juntos en la cama y medio desnudos. La verdad es que no sé qué pasaría si llegasen a descubrir lo que ha pasado entre Andy yo este fin de semana.

Volví a centrarme en los libros aunque me era muy difícil concentrarme. A los pocos minutos mi teléfono vibró.

A: Te ha dicho algo?
I: Ha dicho que la habitación olía raro.
A: Papá me ha preguntado porque iba en calzoncillos, me he tenido que inventar una excusa y decirle que ayer me ensucié los pantalones antes de acostarme y he dormido así, creo que no se lo ha tragado y cree que pase la noche con una chica.
I: xD. No es del todo mentira…
A: No me importaría que lo pensase si no fuese porque esa chica eres TÚ!
I: Debemos ser discretos y evitar despistes como el de hoy.
A: No se qué pasaría si se llegasen a enterar de lo nuestro, nos matarían…
I: Más vale que no lo sepan nunca.

A la hora de la comida mis padres estaban emocionados contándonos todo lo que habían hecho en Nueva York. Nos hablaban sobre el congreso de Neurocirugía al que habían asistido como si nosotros entendiésemos de ello, tanto India como yo intercambiábamos miradas cómplices mientras nuestros padres hablaban, diciéndonos en silencio que nosotros nunca llegaríamos a saber de aquello.

Mis ojos se iban hacía ella más de lo que a mí me hubiese gustado, se podría decir que estaba disimulando fatal, pero no podía despegar mi mirada de aquellos labios que tanto me apetecía volver a besar, ni de ese pelo castaño que le caía sobre los hombros, ni de esos ojos verdes que brillaban en la oscuridad mientras gritaba mi nombre…

-          ¡OS ESTAMOS HABLANDO! – dijo Cindy levantando la voz.

Como si nos hubiesen dado a los dos una descarga eléctrica a la vez, dimos un brinco en nuestro sitio y la miramos sobresaltados.

-          Perdón mamá – dijo ella – estaba pensando en todo lo que tengo que estudiar.
-          Sí – contesté – hemos estado liados este fin de semana… ¡con los estudios digo!

India me asesinó con la mirada y yo miré a mi padre que nos observaba con una ceja levantada.

-          Bueno mamá – dijo India – voy a subir de nuevo a mi cuarto, quiero tener el temario aprendido para la hora de cenar.

Se levantó de la mesa y se fue escaleras arriba mientras nosotros acabábamos de comer. Cuando me pude escapar y subir a mi cuarto lo primero que hice fue coger el teléfono y enviarle un Whatsapp.

A: ¡Por poco! ¡Podrías ser más disimulada!
I: Yo? No he sido yo la que se quedaba mirándome con la boca abierta.
A: Es que me provocas! Joder…
I: Yo te provoco? Deberías relajarte si no quieres que nos envíen a los dos a un internado.
A: Eso va a ser casi imposible, cada vez que te veo solo pienso en cosas que no debería.
I: ¿Cómo por ejemplo?

Mi hermanastro entró en mi habitación como un huracán, la suerte que teníamos era que mis padres se quedaban en el salón un rato después de comer. Se abalanzó sobre la silla donde estaba sentada y comenzó a devorarme la boca con ansiedad. Aunque quería apartarle por miedo a que mis padres subiesen mi cuerpo no respondía a las órdenes de mi cabeza, sino todo lo contrario, noté como los pezones se me endurecían debajo de la camiseta y mis bajos se humedecían, lista para recibirle. Intenté controlar mis instintos pero Andy me lo impedía, puso una de sus manos por dentro de mis pantalones y me obligó a separar las piernas para poder recibir su contacto. Sus hábiles dedos comenzaron a acariciarme la zona más erógena de mi cuerpo y comencé a suspirar a cada uno de sus movimientos. Andy me sonrió con una sonrisa maliciosa y yo le odié por provocarme de aquella manera sabiendo que una vez comenzaba ya era muy difícil parar.

Con el brazo que le quedaba libre me obligó a levantarme y sin sacar sus dedos de mi interior me tumbó sobre la cama y siguió con sus caricias. Mi respiración era cada vez más agitada y un rubor cubría mis mejillas por estar haciendo aquello tan prohibido. Noté la erección de Andy a través de sus pantalones, haciendo presión sobre ellos. Sabía que el disfrutaba haciéndome caer tan fácilmente en la tentación de sus juegos. Le seguí la travesura e introduje una de mis manos por el interior de su muda al encuentro con su miembro, sonreí cuando lo tuve entre mis manos y comencé a juguetear con él. Andy se mordía el labio inferior y su cuerpo se acomodó entre el mío, abriéndome más las piernas, la humedad de mi vagina aumentaba cada vez más hasta que Andy detuvo sus movimientos y, por consiguiente, yo lo míos y sin siquiera quitarme la ropa, apartó a un lado mi ropa interior y me penetró de un solo movimiento. Reprimí un grito de sorpresa, no creía que fuese capaz de hacer algo así con mis padres a escasos metros de nosotros. Comenzó a moverse en silencio en mi interior, empujando fuerte hacia adentro mientras me agarraba las nalgas con firmeza. A los pocos minutos de comenzar a embestirme me corrí y segundos después Andy sacó un condón del bolsillo de sus vaqueros, se lo puso y descargó toda su masculinidad en mi interior.

Me volvió a besar los labios con fiereza y ansiedad antes de salir de mi cuarto y encerrarse en el suyo.


Queridos lectores y seguidoras, espero que disfrutéis de éste nuevo capitulo! Nely Biersack Drew, muchas gracias por ser tan entusiasta con mi historia, motiva mucho que la gente aprecie lo que escribes y que, sobretodo, le guste, estoy ansiosa por saber que pasará con tu fic, espero que continúes pronto, entro cada día para ver si has actualizado :*

Crold, hecho muuuuuucho de menos leer capítulos tuyos, ojalá acabes pronto los exámenes y puedas actualizar con más frecuencia por que ME ENCANTA! Y sabes que soy una fiel lectora :)

Sweet serial killer, gracias por el comment, el fic es muy "hot" en general, ya lo iréis descubriendo :P. Espero que haya nuevo capítulo de tu historia pronto, siempre que dejas con la intriga ;)

Aprovecho para deciros a todos que el día 25 (miércoles que viene), será el último día que suba capítulo hasta después de las vacaciones porque voy a estar fuera (sorry :/), aviso que el próximo día que actualice después de esa fecha será el miércoles 15 de enero, PEEEEERO, para compensar la larga espera, habrá capítulo extra entre el 10 y el 14 de Enero. 

A todos los demás lectores que me leen pero que no se manifiestan espero que el fic os mantenga enganchados y me leáis cada semana, me motiva mucho saber que las visitas aumentan día a día. Besos a tod@s.


3 comentarios:

  1. O___O" Que intenso hija mía...
    Qué decir... y que no me repita. ¡¿Qué me encanta?!
    Yo también hecho de menos subir cada semana, y voy a subir ahora después, corrijo unas cosillas y listo. Pff, que va, si no he empezado aún, es el problema, que en vacaciones me toca estudiar :/

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  2. Los corazones no me alcanzan para decir que amé el cap. India picara jajaj Me encanta como se desinhibió. Y debo decirte que me he puesto muy tensa en la escena donde casi los descubren y cuando estaban en la habitación de al final del capítulo. Amo tu fic, es uno de los pocos que me pone así de ansiosa ♥

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  3. ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHHHHHHHHHHH!
    >//////w////////< Que sexual todo AJSHDGHDG.
    Supremo. Jajajaja.
    De verdad, adoro tu fic. ¡FANTÁSTICA! *-* Oish.
    Espero que los capítulos siguientes los hagas bien largos para compensar, eh c: Jajajaja.
    DDDDDD: ¡No quiero esperar! DDDDDDDD:
    ¡Pero esperaré! :c
    BESOS <3
    ¡Nos vemos!

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