viernes, 21 de marzo de 2014

CAPÍTULO 17

Me sentía como una oveja a la que llevaban derecha al matadero. El temido día del semestre había llegado, hoy tendría el primer examen del curso de Publicidad y Marketing y tenía la sensación de que no había estudiado lo suficiente como para aprobarlo, bueno, en realidad era así. Ya me lo advertía Diana, que debía concentrarme, pero cada vez que lo intentaba mi mente divagaba a lugares insospechados, primero por culpa de Adam, con el que había decidido pasar sus últimos días en Los Ángeles antes de que se fuese a París, y después por culpa de Diana, cuyo único modo de concentrarse para sus exámenes era poniendo esa música infernal que me daba dolor de cabeza.

Por los pasillos de la universidad me encontré a mi amiga Marya. Nos conocimos el primer día de clase y desde entonces nos habíamos hecho inseparables. Marya vivía en California desde los cuatro años, cuando sus padres decidieron emigrar desde México y destacaba de entre la multitud por sus rasgos latinos que la hacían irresistible para los chicos, siempre andaba quitándoselos de encima.

-          ¡Qué honda Amanda! – me saludó de una manera que no entendí.
-          ¿Qué?
-          Da igual… ¿Cómo llevas el examen?
-          Uff fatal… Apenas he podido estudiar.
-          ¿Y eso?
-          Ya sabes, que si Diana se pone esa maldita música para estudiar que me desconcentra horriblemente, que si Adam se fue y quise pasar los últimos días con él… ya sabes… lo típico.
-          ¿Cómo que Adam se ha ido? – preguntó Marya.
-          El otro día me dijo que se iba a estudiar a París.
-          ¿A París? – preguntó con los ojos abiertos como platos - ¿Pero él habla francés?
-          Al parecer sí, se va a estudiar a la Sorbona…
-          Vaya… Pero bueno, tienes vía libre para buscar al siguiente – dijo esbozando una sonrisa maliciosa.
-          No no, de eso nada, se acabaron los chicos durante una temporada – Marya estalló en carcajadas a al escuchar esas palabras de mi boca.
-          Eso ya lo veremos Amanda.
-          ¡Te lo digo enserio! – exclamé furiosa – Ahora me voy a centrar plenamente en mis estudios – escuché como Marya se reía entre dientes.

El examen fue lo más parecido a la Matanza de Texas. Como bien predije no pude contestar ni una sola pregunta a derechas y eso que había sido una de las mejores alumnas de la clase cuando iba al instituto, el hecho de que me desmadrase cuando comencé mi etapa universitaria había hecho que mis estudios fueses cada vez de mal en peor.

Salí de la clase decepcionada conmigo misma y me fui directa a casa, al llegar estaba Diana encerrada en su cuarto con la música a toda pastilla, escuché una voz de hombre e imaginé que estaría con Dean, el novio encubierto de Diana, el típico “sólo somos amigos” cuando era evidente que entre ellos había algo más que una simple amistad, en fin… Me encerré en mi cuarto y me di una buena ducha de agua caliente, necesitaba alguna motivación externa, aunque lo que debería hacer en aquel momento era ponerme a estudiar de inmediato si quiera acabar la carrera algún día. En ese momento odie el haber prometido poner a régimen de amantes.


Estaba ya todo listo para el siguiente show. Desde el backstage escuchaba los gritos de nuestros fans esperando a que saliésemos a darlo todo. Como cada día que salíamos, cada uno de nosotros teníamos un ritual, una manera de desestresarnos y autoconvencernos de que todo iría bien. Apuré la cerveza que quedaba en la botella y ultimé los detalles de mi oscuro maquillaje, algo que habíamos creado para dar a nuestra banda una imagen más personal.

Los teloneros acabaron su actuación y, a continuación, salimos a escena. Fue un concierto largo, caluroso e intenso. Tanto los chicos como yo lo dimos todo en la actuación y nuestros fans se entregaron como siempre, al acabar nos dedicamos a firmar unos cuantos autógrafos entre los fans que se habían quedado a esperarnos a la salida del local.

Todavía, después de cuatro años en el panorama musical, me impresionaba la manera con la que la gente que le gustaba nuestra música nos admiraba, las chicas se morían por conseguir una foto con nosotros y los chicos aspiraban a parecerse a nosotros de alguna manera en particular.

Los chicos disfrutaban sobremanera con las atenciones que recibíamos. Yo me limitaba a sonreír y mostrarme amable con los que se acercaban a nosotros, no convenía parecer antipático ante los que nos daban de comer.

-          ¡Andy una foto!
-          ¡Eres guapísimo!
-          ¿Te casas conmigo?

Verdaderamente, muchas fans estaban locas. A mí me resultaba algo incómodo o me producía vergüenza que fuesen tan sinceras con el hecho de que les gustásemos, que no tuviesen pelos en la lengua y que dijesen las cosas tal y como las pensaban. Pero a Ashley le encantaba esa sensación, disfrutaba con ella. Y eso que ahora tenía novia formal y desde que estaban juntos no había tenido nada con ninguna otra chica, algo digno de admirar en un mujeriego como él.

La noche comenzó a cerrarse cada vez más y nuestros fans, satisfechos por haber conocido a sus ídolos, comenzaron a desaparecer. Los chicos decidieron ir a un pub cerca de la zona a tomar unas copas antes de acostarnos, yo, por mi parte, preferí irme al bus, desde hacía en días tenía una canción en mente que estaba trastocando todo mi mundo, reflejaba perfectamente el estado de ánimo en el que me encontraba, necesitaba sacar la letra y descansar, nos esperaba un largo camino mañana hasta las costas de California, estado que ocuparía gran parte del cartel de nuestro tour.


-          ¡AAAH!¡AH!¡AAAAAH!
-          ¡Diana joder!

Había decido centrarme a estudiar después del maravilloso y reluciente suspenso que había sacado en el primer examen del semestre y parecía que el mundo se hubiese puesto en mi contra para evitarlo a toda costa, empezando por Diana, que no tenía suficiente con ponerse esa horrible música sino que aparte debía de ponerse a gritar como una histérica.

-          ¡Tía tía tía! ¡Buenas noticias!- dijo saliendo como una bala desde su habitación.
-          ¿Has conseguido que el señor Thomas me apruebe el examen de Marketing?
-          ¡Mejor!
-          ¿Aprobado súbito?
-          ¡Ay joder Amanda que no! – Diana llevaba unos papeles en la mano, vino hacia mí con cara de ilusión y me empujo para que le hiciese sitio en la diminuta silla en la que estaba sentada - ¡Mira! – dijo colocando unos papeles encima de mis apuntes - ¡BLACK VEIL BRIDES DAN UN CONCIERTO EN LOS ÁNGELES DENTRO DE UNA SEMANA! – chilló histérica.
-          Enhorabuena… - dije intentando levantar sus papeles para poder visualizar los míos.
-          ¿No lo entiendes Amanda? – preguntó incrédula - ¡Son mi grupo favorito! ¡Tenemos que ir a verles!
-          ¡¿QUÉ!!? – grité incrédula - ¡AH NO NO NO! NI DE COÑA. No pienso ir a un concierto de esos llenos de pervertidos con melenas y dando gritos mientras rascan la guitarra, además – miré la fotografía del grupo que había puesto Diana sobre la mesa – ¡ni siquiera se les reconoce! Podrían ser hasta nuestros vecinos…
-          Yo a Andy Sixx lo reconocería en cualquier lugar…
-          ¿A quién? – Diana me señaló a uno de los chicos de la foto.
-          Es el vocalista ¡puro sexo!
-          Deej Diana eres asquerosa…
-          Vengaaaaa dime que me acompañarás al concierto.
-          ¡Ni de coña!
-          ¡Por faaaa!
-          ¡NO!
-          Hagamos un trato – dijo en tono negociador y yo puse los ojos en blanco en respuesta – tú me acompañas al concierto de Black Veil Brides… y yo hablo con Dean, que es amigo del hijo del señor Thomas, para que te hinche ese cuatro y medio, ¿de acuerdo? – miré a Diana con los ojos como platos al escuchar aquello.
-          ¡No me habías dicho que Dean era amigo del hijo del señor Thomas! – exclamé incrédula.
-          Una tiene sus secretos – se levantó con aire triunfal – entonces dos entradas para el concierto ¡GENIAL! Te prometo que lo disfrutarás.
-          Lo dudo…

Mi gozo en un pozo. Mis planes de conquistar al hijo del señor Thomas y salvarme del chantaje de Diana habían sido en vano, era gay. No había forma humana de salvarme de aquel concierto infernal en el que me había metido Diana, y mucho menos ahora, que no había perdido ni un solo segundo en conseguir las entradas.

Estábamos en casa, viernes noche y habíamos decidido salir todos juntos. Una última oportunidad de compartir con mis amigos la que sería la última fiesta antes de morir trágicamente aplastada o violada por alguno de los heavies que tanto le gustaban a Diana.

Marya y yo estábamos cotilleando  los modelitos de una entrega de premios que había habido en Hollywood hacía poco mientras que Dean hacía como que nos escuchaba y Diana no dejaba de hablar de lo súper emocionada que se encontraba al tener las entradas de su adorado concierto en su poder. Nos enseñaba una y otra vez fotos de los chicos, llenos de esas pinturas negras, cuando hablaba sobre el tema era imposible hacerla callar, no dejaba de hablar de lo maravillosa que era su música y de lo bueno que estaba el tal Andy Sixx.


Escribía una y otra vez la misma estrofa, pero cuando terminaba siempre estaba incompleta para mí. Le faltaba algo, algo que reflejase que realmente no quedaba nada en mi vida, que lo había perdido todo. Comenzaba a amanecer en la ciudad de Palm Springs y no había podido pegar ojo ni un solo segundo.

-          Andy… ven a la cama.

La voz pastosa de mi, ¿qué era?, ¿compañera?, ¿rollo?... me llamó desde la cama. La había conocido la noche anterior cuando mis colegas me consiguieron convencer para salir a tomarnos algo, la traje a la habitación del hotel para evitar sentirme tan solo y la cosa no había tenido demasiado éxito, había resultado ser demasiado joven y demasiado inocente. Dieciocho años y virgen. Algo que no había llegado a percibir cuando la conocí por primera vez. Estuvimos toda la noche magreándonos y restregándonos el uno contra el otro, pero cuando estaba colocado entre sus piernas, a punto de asestar el golpe de gracia la noticia de su virginidad había caído sobre mí como un jarro de agua fría. Fue desde ese momento cuando mi cabeza había comenzado a darle vueltas de nuevo a la maldita canción.

Intenté despejar aquellos pensamientos de mi mente y me acosté al lado del cuerpo desnudo de Helena. Era suave y cálido y me producía una sensación de bienestar que hacía tiempo que no sentía. Me acerqué más aún a su cuerpo y comencé a besarla como la noche anterior, ella me correspondió con la misma ansia que yo tenía.

Comencé a acariciar su cuerpo y ella me correspondía. Sus manos se deslizaron por mis caderas hasta deshacerse de la última prenda que cubría mi cuerpo.

-          Házmelo – me rogó – Quiero que me lo hagas, Andy.

Me quedé algo impresionado con sus palabras, la noche anterior se había mostrado bastante reticente a dejar que llegase más allá con ella pero ahora me estaba pidiendo que tomase su cuerpo. En otra ocasión me hubiese negado a ello, teniendo en cuenta que entre nosotros lo único que había era pura atracción sexual, pero en aquel momento no me importó en absoluto.

Mis caricias comenzaron a ser cada vez más y más íntimas hasta el punto que la llegué a penetrarla de un solo movimiento. Comencé a moverme sobre ella sin ningún tipo de piedad, empujando mi virilidad lo más profundo que pude, debajo de mi ella se retorcía y gritaba, de dolor supuse, pero no podía parar. Cuando el final se acercaba mis embestidas eran más duras y rápidas hasta que me desahogué en su interior.


Helena se volvió de lado sin mediar palabra, creí oír que lloraba, pero no me importó, nada me importaba, el agujero que sentía en el pecho seguía ahí, nada lo llenaba. Me estaba convirtiendo en un monstruo. 


Hola a todas! Por fin he subido cap. Sé que he tardado bastante en actualizar y que no es demasiado largo que digamos, pero no he tenido mucho tiempo libre últimamente y no quería dejar el blog abandonado tantos días, prometo compensaros con el siguiente, os vais a llevar una sorpresa ;) Nely Biersack Drew, espero nuevo cap pronto, te hiciste de rogar pero el capítulo fue genial :) Necesito saber que va a pasar!! Crold, no puedo esperar a que subas de nuevo!! Espero que sea muy pronto! Un beso a todas mis lectoras incondicionales, las visitas suben cada día gracias a vosotras! Os quiero!

2 comentarios:

  1. Gracias por el capítulo cielín mío :3
    Pues ando atascada en el siguiente capítulo en el final y espero que ya sea poco lo que me quede y subir hoy o mañana, como muy tarde el domingo, que ya va siendo hora u_u

    ResponderEliminar
  2. Me encanto el cap mmm Andy tuvo relaciones con una tal Helena se desahogo con ella x todo ese extres q tiene encima lo entiendo aun no supera lo de India.. pero me imagino q llegara Amanda se conoceran y surgirá algo entre ellos, q espero no sea nada mas atracción sexual ya me muero x leer el próximo cap quiero leer donde ellos dos se conozcan y ver q pasa.. sube prontoooo no me dejes con esta intriga...!!!

    ResponderEliminar