miércoles, 4 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 7

Con la música puesta me era totalmente imposible mantener los pies en la tierra, en el presente. Andaba sólo al instituto. ¡Maldita India! Otra vez se había ido sin mí… Mis colegas me esperaban a la entrada de la clase. Me deshice de los auriculares y me dirigí hacia ellos, pero no sé por qué, tuve la sensación de que aquel día el ambiente estaba enrarecido…


¿Por qué todo el mundo me miraba? ¿Qué pasaba hoy? Nada más llegar a clase Cornelia tiró de mi brazo y me arrastró, literalmente a uno de los baños. Como las clases estaban a punto de empezar estábamos las dos solas ahí dentro.

-          ¿Se puede saber qué demonios les pasa a todos hoy? – dije algo cabreada.
-          Primero que nada… no te pongas nerviosa… - esas fueron las palabras adecuadas para conseguir que me pusiese el doble de histérica.
-          ¿Y bien? – la apremié.
-          A ver… se trata de Farrah – al escuchar su nombre mi sangre hirvió bajo mi piel – después de lo que le dijiste el otro día se propuso vengarse… y alguien de su grupito te vio el sábado en aquel pub con el tío ese que te intentó acosar… así que se ha dedicado a extender rumores…
-          ¿¡Rumores?! – exclamé furiosa – Mira Cornelia… ¿Sabes qué te digo? Que estoy harta ¡Harta de ella! ¡Maldita niñata!
-          Tranquila India, recuerda que el mejor desprecio es no hacer apre…
-          ¡ME IMPORTA UNA MIERDA! – grité cabreada.

Salí del baño hecha una furia dispuesta a encontrar a esa Barbie putilla y explicarle cuanto eran dos más dos. Aquella actitud mía dejó a Cornelia con la boca abierta, jamás me metía en problemas, ni era una chica problemática, pero desde hacía un tiempo a ahora que tenía la sensación de que las cosas me la soplaban bastante… demasiado, diría yo.

Encontré a Farrah por el pasillo mientras iba a clase y no me corte un pelo en cogerla desprevenida del brazo y estamparla contra la pared.

-          ¡TÚ! ¡PUTA! – grité - ¡Ya estás soltando por esa boca eso que se supone que vas diciendo de mí por ahí!
-          ¡Pero de qué vas! Yo… - dijo.
-          ¡Ni tú ni leches! ¿Te crees que puedes ir por ahí acosando a la gente e irte de rositas? ¡Pues que sepas que me tienes muy harta Farrah y me has tocado las narices ya durante demasiado tiempo!

Cornelia, que me había seguido desde que salí del baño me tiraba del codo intentando apartarme de ella pero yo me resistía mientras la seguía teniendo cogida.

-          ¡Escúchame bien! Y esto puedes ir a contárselo a cualquiera… Si vuelvo a saber qué vas por ahí soltando rumores de otra gente o de mis amigos iré a por ti ¿te enteras?
-          ¡INDIA BIERSACK! – escuché que alguien gritó mi nombre.

El director del colegio se acercó hasta donde nosotras estábamos y me cogió del hombro.

-          Acompáñame a mi despacho.

Le dirigí una última mirada asesina a mi enemiga y seguí a aquel hombre. A mis espaldas, los demás alumnos no podían reprimir una mueca de sorpresa y algunos de ellos hasta aplaudieron. Ya era hora que alguien pusiese a esa cerda en su sitio.

Expulsada durante una semana. Ese había sido el veredicto del señor director. Además de llamar a mis padres y contarles lo sucedido. Jamás en mi vida me había sucedido algo así, además que jamás me había peleado con nadie y mucho menos de la manera que lo había hecho con Farrah.

-          No entiendo esa nueva actitud suya… - dijo el director con tono más conciliador – usted siempre ha sido una alumna ejemplar.
-          Sí – dije – pero esa arpía ha estado haciéndome la vida imposible desde hace ya muchos años y una no es de piedra señor director.
-          Si tienes algún problema con alguno de tus compañeros debes de comunicarlo a los profesores o a mí personalmente, no puedes hacer lo que has hecho en el pasillo.
-          ¿Y de qué serviría? Todos ustedes están al tanto de la fama que sus alumnos tiene en el instituto, pero no sé por qué, siempre son los que causan problemas los que salen impunes de todo… a la vista está.
-          Bueno India… No sentencies aún, también quiero concretar una charla con los padres de Farrah.
-          A su ejemplar hija nadie le va a poner la mano encima.
-          Eso déjanoslo a nosotros.

 -          ¿Qué mi hermanastra ha hecho qué?

El tutor de India había venido hasta mi clase, me había sacado y me había explicado todo lo que había sucedido aquella mañana en los pasillos entre ella y esa tal Farrah.

-          No puede ser… debe haber un error – dije incrédulo – mi hermanastra nunca haría algo así.
-          Pues así ha sido Andy, sólo he venido a decirte que está expulsada durante una semana y que tus padres están sobre aviso.
-          Vale… sí. Gracias por informarme.

¿Pero se había vuelto loca o qué? ¿Qué coño le pasaba últimamente? India siempre había sido una niña calladita, tranquila, para nada peleona… excepto conmigo, pero no la veía capaz de llegar a esos extremos.

Cuando acabaron las clases no me entretuve con mis amigos. Salí disparado hacia casa para reprender a la rebelde de mi hermanastra y ponerle los puntos sobre las íes. Estaba sorprendido a la vez que abrumado por su actitud, si alguien me hubiese contado esto hace un par de meses hubiese pensado que era una broma. La buena de India… siempre educada y callada.

Mi querida hermanita llegó media hora tarde de lo previsto, yo estaba paseándome por el salón casi desesperado cuando escuché el sonido de la llave girar en la cerradura. De un solo movimiento abrí la puerta de par en par, ante su sorpresa, la cogí del brazo, tiré de ella al interior de la casa y la empujé contra la pared.

-          ¿¡PERO TÚ ESTÁS LOCA!? – grité fuera de mí - ¿Acaso eres consciente de lo que has hecho y de lo que dirán papá y Cindy?
-          Andy suéltame y no me grites…
-          ¿Qué no te grite? Lo que debería hacer es patearte el culo y enterrar tu cadáver antes de que ellos lleguen a casa…
-          ¡VALE YA ANDREW! ¡Déjame! ¿Quieres?

Apartó la mano que la sujetaba de un manotazo y salió disparada escaleras arriba, pero yo no me di por vencido.

-          ¡Escúchame cuando te hablo! ¡Creo que merezco una explicación!

Se paró en seco y se dio la vuelta lentamente. La mirada que me echó hizo que me asustase.

-          Una explicación… - dijo casi en un susurro – ¿de verdad quieres una explicación? Bien… Tengo 16 años, y durante toda mi vida he hecho siempre lo que los demás esperaban de mí, mis padres, mis profesores ¡todos! Pero ¿alguien se ha preguntado qué es lo que yo quiero? ¡No! ¡Claro que no! ¡PORQUE ESO NO IMPORTA! La hija de puta de Farrah me ha estado acosando prácticamente desde que comenzamos en el instituto y lo que he hecho yo ha sido callar ¡CALLAR CALLAR! Para que la gente no se decepcionase conmigo y siguiese viéndome como la hija/hermana/amiga/estudiante perfecta… ¡Estoy harta Andy!

Me quedé mudo unos instantes. Tenía razón en lo que decía, pero su actitud no era excusable. Aunque yo en su lugar quizás hubiese reaccionado igual.

-          ¿Sabes Andy? – esto lo dijo ya con lágrimas en los ojos – Sé que me va a caer una buena… pero me da igual… ¿acaso mamá y James han preguntado qué es lo que yo realmente quiero en esta vida? No quiero ser como ellos, no soy como ellos, y sé que no lo van a entender…
-          Por favor no te pongas a llorar ahora…
-          ¡VALE YA ANDY! – gritó - ¡NO ME AGOBIÉIS MÁS!

Después de aquello subió las escaleras y se encerró en su habitación con un sonoro portazo.


Gritos gritos y más gritos. Aquél día en mi casa parecía que hubiese estallado la tercera guerra mundial. Mis padres habían tenido una charla con el director y tras explicarles lo ocurrido aquella mañana habían puesto el grito en el cielo. Su siempre obediente y tranquila hija se había vuelto una rebelde.

Me había ganado estar encerrada en mi casa, solo permitiéndome la salida para ir al instituto y volver, durante un mes y la completa decepción y desconfianza por parte de mis padres. Ni siquiera cabe mencionar, que mi única tarea durante todo el tiempo que durase mi expulsión iba a ser la de encerrarme en mi habitación a estudiar.

Aquella noche subí a mi habitación y me puse a llorar. Jamás me habían reñido por algo relacionado con los estudios y la verdad es que mamá y James, sobretodo mamá, sabían muy bien cómo echar toda tu autoestima por los suelos.

Cogí el inhalador del cajón de mi mesita y le di dos toques para inhalar el vapor. Cuando me agobiaba, normalmente, me costaba un poco más respirar por culpa del maldito asma. Me tiré en la cama y me quedé despierta mirando al techo durante una buen rato, mis amigos estaban enviándome mensajes al grupo todo el rato sin parar, pero no me apetecía para nada contestarles, sólo quería estar sola durante un tiempo, encerrarme en mi misma y pensar en esa marea de sentimientos que se habían asentado en mí y estaban haciendo que me comportase como nunca antes lo había hecho.

Reprimí la tentación un par de veces de colarme en la habitación de Andy, aún estaba dolida por la manera en que me había hablado esta tarde, se suponía que era mi hermanastro ¡joder! Él debería de apoyarme en esto y dejar que fuesen mis padres los que se encargasen de la bronca. Mi teléfono sonó de nuevo.

A: Deja de llorar. Por favor deja de llorar. Sabes que si sigues así te vas a poner peor.
I: No necesito tus consejos Andy, gracias.
A: Entiendo que te sientas mal, pero llorando no se solucionan las cosas.
I: Quiero llorar y punto.
A: …

Mi hermanastra, toda una fiera. Y con la pared de mi habitación pegada a la suya me estaba costando una eternidad poder conciliar el sueño. Estaba todo el tiempo pendiente de sus sollozos y de si se encontraba mal por culpa de su problemilla… No sería la primera vez. Aunque mi cuerpo me lo estaba pidiendo a gritos me resistía a ir a su habitación a consolarla… porque sabía que caería en la tentación y que comenzaría a besarla y Dios quiera que no llegase a quitarle la ropa y hacerla mía en aquel mismo instante.

________________________________________________________________________________

Mis padres se fueron a Nueva York por la mañana temprano. Les escuché levantarse y cargar las maletas escaleras abajo, aunque yo estaba despierta no quería bajar a estar con ellos ni a despedirme, por lo visto, ellos pensaron igual y se fueron sin ni siquiera subir a ver si estaba bien. Aquella actitud por su parte me dolía, pero intentaba que no me afectase, ellos estaban enfadados y yo no tenía ganas de discutir más, así que sería mejor dejarlo así.

Me había levantado ya y estaba en el escritorio estudiando cuando Andy golpeó con suavidad la puerta y la abrió despacio.

-          ¿Puedo pasar? – preguntó.
-          Sí.

En sus manos llevaba un plato con lo que parecían tostadas con mantequilla y mermelada.

-          Creí que querrías desayunar – dijo dejando el plato sobre la mesa.

Se me dibujó una sonrisa en la cara, aunque con lo que había llorado la noche anterior más bien simulaba una mueca que pretendía ser sonrisa.

-          Se te ve cansada… - dijo.
-          No he dormido mucho.
-          Indi, sé que lo que hiciste no estuvo bien y ya te han castigado por ello, pero no te sigas castigando a ti misma.
-          Ni siquiera se han despedido… - susurré.

Andy me frotó el hombro.

-          Están enfadados – dijo.
-          Eso no es excusa – dije.
-          Desayuna y tengamos un feliz fin de semana.
-          Gracias por traérmelo – le dije.

Él no me contestó, sino que se inclinó sobre mí y me besó en los labios. Me levantó de la silla y de un empujón me tumbó sobre la cama.

-          No deberías estar haciendo esto… - le dije mientras Andy no paraba de besarme con fiereza – tienes que ir a clase…
-          ¿Y si no voy? – dijo entre jadeos.
-          Mamá y James te matarán – le respondí yo sin poder disimular una sonrisa.
-          Me arriesgaré.

Sus manos recorrían todo mi cuerpo de arriba abajo mientras que mi piel respondía las caricias erizándose a cada roce. De un solo movimiento se deshizo de la camiseta del pijama que llevaba puesta y descubrió mis pechos. En ese momento sentí algo de vergüenza por estar en aquellas condiciones con Andy aunque no fuese la primera vez… pero la excitación del momento y mi subconsciente que pedía más y más alejaron aquellos pensamientos de mí.

Mis manos temblorosas recorrían su pecho aún por debajo de su camiseta y  mientras le correspondía a sus besos apasionados se la quité despacio quedando los dos en igualdad de condiciones, uniendo nuestros pechos.

Andy me abrió las piernas y dejó caer su peso encima de mí, aquel movimiento hizo que se me escapase un suspiro de placer, notaba el miembro de mi hermanastro rozar mis pantalones y aquella sensación me estaba volviendo loca. Comenzó a moverse despacio encima de mí, como si lo estuviésemos haciendo pero aún con la ropa puesta, sus labios besaban cada parte de mí que se encontraban y de mi boca se escapaban leves gemidos producidos por aquella sensación tan novedosa para mí.

Los movimientos se tornaron cada vez más rápidos a medida que nuestros cuerpos iban excitándose más y más. Nuestras respiraciones subían del mismo modo que nuestros gemidos. Andy acariciaba mis pechos con sus manos, pero cuando intentó introducir una mano por dentro de mis pantalones me aparté como en un acto reflejo.

Nuestro juego paró en seco. Agache la mirada avergonzada pero Andy me cogió de la barbilla y me levantó para que le mirase a los ojos.

-          He de ir a clase India – me dijo mirándome a los ojos.

Me dio un casto beso en la mejilla antes de levantarse y salir de mi cuarto despidiéndose de mí con una leve sonrisa.


¡JODER! ¡JODER JODER JODER! Maldecía para mis adentros mientras me vestía para ir al instituto. Había estado a esto ¡a esto! de hacérselo allí mismo pero no, al final había tenido que salir de su habitación con el calentón entre las piernas.

Me senté en la cama intentado controlar la euforia de mi cuerpo, pero era imposible, en mi mente se repetían incansables las escenas vividas minutos antes en la habitación de mi hermanastra y pensaba que debía darle rienda suelta a la naturaleza si no quería llegar a clase como el mástil de un barco.

Me encerré en el baño y terminé lo empezado conmigo mismo. No era lo mismo que estar dentro de una mujer, y mucho menos si esa mujer se trataba de India, pero me servía para desahogarme en esos momentos.


Y como bien prometí, Miércoles por la noche, capítulo nuevo! Muchas gracias por los comentarios, por los nuevos seguidores y por las casi 300 visitas que ha recibido este blog!! Sin todos vosotros esto no sería lo mismo y no motivaría nada el continuar.

A mi querida Crold decirle que esta semana sin capítulo de su fic no va a ser lo mismo. Espero con impaciencia la llegada del martes para que haya cap!!! Pero bueno, seguro que la espera merece la pena :) Besooos 

Doy la bienvenida a Nely Biersack Drew que se ha unido a la "fiesta" de mi blog xD Espero que te guste la historia y que disfrutes leyendo tanto como yo escribiendo, que sepas que me leí tu fic de una sentada y que me parece que tiene una trama muy buena, espero con impaciencia tu segunda historia. Aquí tienes una nueva fan.

Y a Yulyana Leyva; es genial saber que hay gente que me lee aunque no tenga blog, siempre sirve de incentivo el saber que la gente te apoya :) Decirte que lo que me comentaste sobre el personaje de Andy, como ya dije en capítulos anteriores, he querido dar a Andy en este fic una personalidad más "buenaza" peeero (y esto es un avance de los próximos capítulos) el lobo a veces tiene piel de cordero, espera unos capítulos más y ya me dices si te sigue pareciendo amoroso de más ;) Muchas gracias por leer mi fic!

A todos los seguidores que no se manifiestan, gracias a vosotros también, espero que disfrutéis con la historia :) 

4 comentarios:

  1. ASHDYYCBEEBQué erótico todo *///* Me encanta.
    Cada vez la historia se hace más y más interesante, ¡es genial!
    Acabo de leer el capítulo y ya quiero otro, lo necesito.
    Esperaré SUPER impaciente a un nuevo capítulo.
    Yo, seguramente, empezaré la nueva novela en cuanto me den las vacaciones de navidad, estoy muy viciada a ella, jajajaja. ¡Estate atenta!
    ¡Nos vemos! <3
    BESOS.

    ResponderEliminar
  2. Jajajaja me alegra que os conozcáis entre vosotras, ya iba siendo hora xD Prometo capítulo el martes de ahí a que sea bueno, ya es cosa vuestra... intenso un rato jajaja

    Me encantó el capítulo, y como dice Nely, cada vez es más y más interesante. Y además, me alegro del paso que ha dado el blog y no ser ya la única que disfruta de tu talento ;)

    ResponderEliminar
  3. hola soy nueva lectora y quiero desirte que me gusta mucho tu fic me gustaria que pasaras a leer la mia y me dieras tu opinion es
    http://angelesydemoniosandybiersackytu.blogspot.com

    ResponderEliminar
  4. Pobre Andy. Me encantó el cap♥ la otra noche me había quedado ansiosa al finalizar de leer el sexto y quería ver que sucedía.

    ResponderEliminar