Con la música
puesta me era totalmente imposible mantener los pies en la tierra, en el
presente. Andaba sólo al instituto. ¡Maldita India! Otra vez se había ido sin
mí… Mis colegas me esperaban a la entrada de la clase. Me deshice de los
auriculares y me dirigí hacia ellos, pero no sé por qué, tuve la sensación de
que aquel día el ambiente estaba enrarecido…
¿Por qué todo el mundo me miraba? ¿Qué pasaba hoy? Nada
más llegar a clase Cornelia tiró de mi brazo y me arrastró, literalmente a uno
de los baños. Como las clases estaban a punto de empezar estábamos las dos
solas ahí dentro.
-
¿Se puede saber qué demonios les pasa a todos
hoy? – dije algo cabreada.
-
Primero que nada… no te pongas nerviosa… - esas
fueron las palabras adecuadas para conseguir que me pusiese el doble de
histérica.
-
¿Y bien? – la apremié.
-
A ver… se trata de Farrah – al escuchar su nombre
mi sangre hirvió bajo mi piel – después de lo que le dijiste el otro día se
propuso vengarse… y alguien de su grupito te vio el sábado en aquel pub con el tío
ese que te intentó acosar… así que se ha dedicado a extender rumores…
-
¿¡Rumores?! – exclamé furiosa – Mira Cornelia…
¿Sabes qué te digo? Que estoy harta ¡Harta de ella! ¡Maldita niñata!
-
Tranquila India, recuerda que el mejor desprecio
es no hacer apre…
-
¡ME IMPORTA UNA MIERDA! – grité cabreada.
Salí del baño hecha una furia dispuesta a encontrar a esa
Barbie putilla y explicarle cuanto eran dos más dos. Aquella actitud mía dejó a
Cornelia con la boca abierta, jamás me metía en problemas, ni era una chica problemática,
pero desde hacía un tiempo a ahora que tenía la sensación de que las cosas me
la soplaban bastante… demasiado, diría yo.
Encontré a Farrah por el pasillo mientras iba a clase y
no me corte un pelo en cogerla desprevenida del brazo y estamparla contra la
pared.
-
¡TÚ! ¡PUTA! – grité - ¡Ya estás soltando por esa
boca eso que se supone que vas diciendo de mí por ahí!
-
¡Pero de qué vas! Yo… - dijo.
-
¡Ni tú ni leches! ¿Te crees que puedes ir por
ahí acosando a la gente e irte de rositas? ¡Pues que sepas que me tienes muy
harta Farrah y me has tocado las narices ya durante demasiado tiempo!
Cornelia, que me había seguido desde que salí del baño me
tiraba del codo intentando apartarme de ella pero yo me resistía mientras la
seguía teniendo cogida.
-
¡Escúchame bien! Y esto puedes ir a contárselo a
cualquiera… Si vuelvo a saber qué vas por ahí soltando rumores de otra gente o
de mis amigos iré a por ti ¿te enteras?
-
¡INDIA BIERSACK! – escuché que alguien gritó mi
nombre.
El director del colegio se acercó hasta donde nosotras
estábamos y me cogió del hombro.
-
Acompáñame a mi despacho.
Le dirigí una última mirada asesina a mi enemiga y seguí
a aquel hombre. A mis espaldas, los demás alumnos no podían reprimir una mueca
de sorpresa y algunos de ellos hasta aplaudieron. Ya era hora que alguien
pusiese a esa cerda en su sitio.
Expulsada durante una semana. Ese había sido el veredicto
del señor director. Además de llamar a mis padres y contarles lo sucedido.
Jamás en mi vida me había sucedido algo así, además que jamás me había peleado
con nadie y mucho menos de la manera que lo había hecho con Farrah.
-
No entiendo esa nueva actitud suya… - dijo el
director con tono más conciliador – usted siempre ha sido una alumna ejemplar.
-
Sí – dije – pero esa arpía ha estado haciéndome
la vida imposible desde hace ya muchos años y una no es de piedra señor
director.
-
Si tienes algún problema con alguno de tus
compañeros debes de comunicarlo a los profesores o a mí personalmente, no
puedes hacer lo que has hecho en el pasillo.
-
¿Y de qué serviría? Todos ustedes están al tanto
de la fama que sus alumnos tiene en el instituto, pero no sé por qué, siempre
son los que causan problemas los que salen impunes de todo… a la vista está.
-
Bueno India… No sentencies aún, también quiero
concretar una charla con los padres de Farrah.
-
A su ejemplar hija nadie le va a poner la mano
encima.
-
Eso déjanoslo a nosotros.
El tutor de India
había venido hasta mi clase, me había sacado y me había explicado todo lo que
había sucedido aquella mañana en los pasillos entre ella y esa tal Farrah.
-
No puede
ser… debe haber un error – dije incrédulo – mi hermanastra nunca haría algo
así.
-
Pues así
ha sido Andy, sólo he venido a decirte que está expulsada durante una semana y
que tus padres están sobre aviso.
-
Vale… sí.
Gracias por informarme.
¿Pero se había
vuelto loca o qué? ¿Qué coño le pasaba últimamente? India siempre había sido
una niña calladita, tranquila, para nada peleona… excepto conmigo, pero no la
veía capaz de llegar a esos extremos.
Cuando acabaron las
clases no me entretuve con mis amigos. Salí disparado hacia casa para reprender
a la rebelde de mi hermanastra y ponerle los puntos sobre las íes. Estaba
sorprendido a la vez que abrumado por su actitud, si alguien me hubiese contado
esto hace un par de meses hubiese pensado que era una broma. La buena de India…
siempre educada y callada.
Mi querida
hermanita llegó media hora tarde de lo previsto, yo estaba paseándome por el
salón casi desesperado cuando escuché el sonido de la llave girar en la
cerradura. De un solo movimiento abrí la puerta de par en par, ante su
sorpresa, la cogí del brazo, tiré de ella al interior de la casa y la empujé
contra la pared.
-
¿¡PERO TÚ
ESTÁS LOCA!? – grité fuera de mí - ¿Acaso eres consciente de lo que has hecho y
de lo que dirán papá y Cindy?
-
Andy
suéltame y no me grites…
-
¿Qué no te
grite? Lo que debería hacer es patearte el culo y enterrar tu cadáver antes de
que ellos lleguen a casa…
-
¡VALE YA
ANDREW! ¡Déjame! ¿Quieres?
Apartó la mano que
la sujetaba de un manotazo y salió disparada escaleras arriba, pero yo no me di
por vencido.
-
¡Escúchame
cuando te hablo! ¡Creo que merezco una explicación!
Se paró en seco y
se dio la vuelta lentamente. La mirada que me echó hizo que me asustase.
-
Una
explicación… - dijo casi en un susurro – ¿de verdad quieres una explicación?
Bien… Tengo 16 años, y durante toda mi vida he hecho siempre lo que los demás
esperaban de mí, mis padres, mis profesores ¡todos! Pero ¿alguien se ha
preguntado qué es lo que yo quiero? ¡No! ¡Claro que no! ¡PORQUE ESO NO IMPORTA!
La hija de puta de Farrah me ha estado acosando prácticamente desde que
comenzamos en el instituto y lo que he hecho yo ha sido callar ¡CALLAR CALLAR!
Para que la gente no se decepcionase conmigo y siguiese viéndome como la
hija/hermana/amiga/estudiante perfecta… ¡Estoy harta Andy!
Me quedé mudo unos
instantes. Tenía razón en lo que decía, pero su actitud no era excusable.
Aunque yo en su lugar quizás hubiese reaccionado igual.
-
¿Sabes
Andy? – esto lo dijo ya con lágrimas en los ojos – Sé que me va a caer una
buena… pero me da igual… ¿acaso mamá y James han preguntado qué es lo que yo
realmente quiero en esta vida? No quiero ser como ellos, no soy como ellos, y
sé que no lo van a entender…
-
Por favor
no te pongas a llorar ahora…
-
¡VALE YA
ANDY! – gritó - ¡NO ME AGOBIÉIS MÁS!
Después de aquello subió
las escaleras y se encerró en su habitación con un sonoro portazo.
Gritos gritos y más gritos. Aquél día en mi casa parecía
que hubiese estallado la tercera guerra mundial. Mis padres habían tenido una
charla con el director y tras explicarles lo ocurrido aquella mañana habían
puesto el grito en el cielo. Su siempre obediente y tranquila hija se había
vuelto una rebelde.
Me había ganado estar encerrada en mi casa, solo
permitiéndome la salida para ir al instituto y volver, durante un mes y la
completa decepción y desconfianza por parte de mis padres. Ni siquiera cabe
mencionar, que mi única tarea durante todo el tiempo que durase mi expulsión
iba a ser la de encerrarme en mi habitación a estudiar.
Aquella noche subí a mi habitación y me puse a llorar.
Jamás me habían reñido por algo relacionado con los estudios y la verdad es que
mamá y James, sobretodo mamá, sabían muy bien cómo echar toda tu autoestima por
los suelos.
Cogí el inhalador del cajón de mi mesita y le di dos
toques para inhalar el vapor. Cuando me agobiaba, normalmente, me costaba un
poco más respirar por culpa del maldito asma. Me tiré en la cama y me quedé
despierta mirando al techo durante una buen rato, mis amigos estaban enviándome
mensajes al grupo todo el rato sin parar, pero no me apetecía para nada
contestarles, sólo quería estar sola durante un tiempo, encerrarme en mi misma
y pensar en esa marea de sentimientos que se habían asentado en mí y estaban
haciendo que me comportase como nunca antes lo había hecho.
Reprimí la tentación un par de veces de colarme en la
habitación de Andy, aún estaba dolida por la manera en
que me había hablado esta tarde, se suponía que era mi hermanastro ¡joder! Él
debería de apoyarme en esto y dejar que fuesen mis padres los que se encargasen
de la bronca. Mi teléfono sonó de nuevo.
A: Deja de llorar.
Por favor deja de llorar. Sabes que si sigues así te vas a poner peor.
I: No necesito tus
consejos Andy, gracias.
A: Entiendo que te
sientas mal, pero llorando no se solucionan las cosas.
I: Quiero llorar y
punto.
A: …
Mi hermanastra,
toda una fiera. Y con la pared de mi habitación pegada a la suya me estaba
costando una eternidad poder conciliar el sueño. Estaba todo el tiempo
pendiente de sus sollozos y de si se encontraba mal por culpa de su problemilla…
No sería la primera vez. Aunque mi cuerpo me lo estaba pidiendo a gritos me
resistía a ir a su habitación a consolarla… porque sabía que caería en la
tentación y que comenzaría a besarla y Dios quiera que no llegase a quitarle la
ropa y hacerla mía en aquel mismo instante.
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Mis padres se fueron a Nueva York por la mañana temprano.
Les escuché levantarse y cargar las maletas escaleras abajo, aunque yo estaba
despierta no quería bajar a estar con ellos ni a despedirme, por lo visto,
ellos pensaron igual y se fueron sin ni siquiera subir a ver si estaba bien.
Aquella actitud por su parte me dolía, pero intentaba que no me afectase, ellos
estaban enfadados y yo no tenía ganas de discutir más, así que sería mejor
dejarlo así.
Me había levantado ya y estaba en el escritorio estudiando
cuando Andy golpeó con suavidad la puerta y la abrió despacio.
-
¿Puedo pasar? – preguntó.
-
Sí.
En sus manos llevaba un plato con lo que parecían
tostadas con mantequilla y mermelada.
-
Creí que querrías desayunar – dijo dejando el
plato sobre la mesa.
Se me dibujó una sonrisa en la cara, aunque con lo que
había llorado la noche anterior más bien simulaba una mueca que pretendía ser
sonrisa.
-
Se te ve cansada… - dijo.
-
No he dormido mucho.
-
Indi, sé que lo que hiciste no estuvo bien y ya
te han castigado por ello, pero no te sigas castigando a ti misma.
-
Ni siquiera se han despedido… - susurré.
Andy me frotó el hombro.
-
Están enfadados – dijo.
-
Eso no es excusa – dije.
-
Desayuna y tengamos un feliz fin de semana.
-
Gracias por traérmelo – le dije.
Él no me contestó, sino que se inclinó sobre mí y me besó
en los labios. Me levantó de la silla y de un empujón me tumbó sobre la cama.
-
No deberías estar haciendo esto… - le dije
mientras Andy no paraba de besarme con fiereza – tienes que ir a clase…
-
¿Y si no voy? – dijo entre jadeos.
-
Mamá y James te matarán – le respondí yo sin
poder disimular una sonrisa.
-
Me arriesgaré.
Sus manos recorrían todo mi cuerpo de arriba abajo
mientras que mi piel respondía las caricias erizándose a cada roce. De un solo
movimiento se deshizo de la camiseta del pijama que llevaba puesta y descubrió
mis pechos. En ese momento sentí algo de vergüenza por estar en aquellas
condiciones con Andy aunque no fuese la primera vez… pero la excitación del
momento y mi subconsciente que pedía más y más alejaron aquellos pensamientos
de mí.
Mis manos temblorosas recorrían su pecho aún por debajo
de su camiseta y mientras le
correspondía a sus besos apasionados se la quité despacio quedando los dos en
igualdad de condiciones, uniendo nuestros pechos.
Andy me abrió las piernas y dejó caer su peso encima de mí,
aquel movimiento hizo que se me escapase un suspiro de placer, notaba el
miembro de mi hermanastro rozar mis pantalones y aquella sensación me estaba
volviendo loca. Comenzó a moverse despacio encima de mí, como si lo
estuviésemos haciendo pero aún con la ropa puesta, sus labios besaban cada
parte de mí que se encontraban y de mi boca se escapaban leves gemidos
producidos por aquella sensación tan novedosa para mí.
Los movimientos se tornaron cada vez más rápidos a medida
que nuestros cuerpos iban excitándose más y más. Nuestras respiraciones subían
del mismo modo que nuestros gemidos. Andy acariciaba mis pechos con sus manos,
pero cuando intentó introducir una mano por dentro de mis pantalones me aparté
como en un acto reflejo.
Nuestro juego paró en seco. Agache la mirada avergonzada
pero Andy me cogió de la barbilla y me levantó para que le mirase a los ojos.
-
He de ir a clase India – me dijo mirándome a los
ojos.
Me dio un casto beso en la mejilla antes de levantarse y
salir de mi cuarto despidiéndose de mí con una leve sonrisa.
¡JODER! ¡JODER JODER
JODER! Maldecía para mis adentros mientras me vestía para ir al instituto. Había
estado a esto ¡a esto! de hacérselo allí mismo pero no, al final había tenido
que salir de su habitación con el calentón entre las piernas.
Me senté en la cama
intentado controlar la euforia de mi cuerpo, pero era imposible, en mi mente se
repetían incansables las escenas vividas minutos antes en la habitación de mi
hermanastra y pensaba que debía darle rienda suelta a la naturaleza si no
quería llegar a clase como el mástil de un barco.
Me encerré en el
baño y terminé lo empezado conmigo mismo. No era lo mismo que estar dentro de
una mujer, y mucho menos si esa mujer se trataba de India, pero me servía para
desahogarme en esos momentos.
Y como bien prometí, Miércoles por la noche, capítulo nuevo! Muchas gracias por los comentarios, por los nuevos seguidores y por las casi 300 visitas que ha recibido este blog!! Sin todos vosotros esto no sería lo mismo y no motivaría nada el continuar.
A mi querida Crold decirle que esta semana sin capítulo de su fic no va a ser lo mismo. Espero con impaciencia la llegada del martes para que haya cap!!! Pero bueno, seguro que la espera merece la pena :) Besooos
Doy la bienvenida a Nely Biersack Drew que se ha unido a la "fiesta" de mi blog xD Espero que te guste la historia y que disfrutes leyendo tanto como yo escribiendo, que sepas que me leí tu fic de una sentada y que me parece que tiene una trama muy buena, espero con impaciencia tu segunda historia. Aquí tienes una nueva fan.
Y a Yulyana Leyva; es genial saber que hay gente que me lee aunque no tenga blog, siempre sirve de incentivo el saber que la gente te apoya :) Decirte que lo que me comentaste sobre el personaje de Andy, como ya dije en capítulos anteriores, he querido dar a Andy en este fic una personalidad más "buenaza" peeero (y esto es un avance de los próximos capítulos) el lobo a veces tiene piel de cordero, espera unos capítulos más y ya me dices si te sigue pareciendo amoroso de más ;) Muchas gracias por leer mi fic!
A todos los seguidores que no se manifiestan, gracias a vosotros también, espero que disfrutéis con la historia :)
ASHDYYCBEEBQué erótico todo *///* Me encanta.
ResponderEliminarCada vez la historia se hace más y más interesante, ¡es genial!
Acabo de leer el capítulo y ya quiero otro, lo necesito.
Esperaré SUPER impaciente a un nuevo capítulo.
Yo, seguramente, empezaré la nueva novela en cuanto me den las vacaciones de navidad, estoy muy viciada a ella, jajajaja. ¡Estate atenta!
¡Nos vemos! <3
BESOS.
Jajajaja me alegra que os conozcáis entre vosotras, ya iba siendo hora xD Prometo capítulo el martes de ahí a que sea bueno, ya es cosa vuestra... intenso un rato jajaja
ResponderEliminarMe encantó el capítulo, y como dice Nely, cada vez es más y más interesante. Y además, me alegro del paso que ha dado el blog y no ser ya la única que disfruta de tu talento ;)
hola soy nueva lectora y quiero desirte que me gusta mucho tu fic me gustaria que pasaras a leer la mia y me dieras tu opinion es
ResponderEliminarhttp://angelesydemoniosandybiersackytu.blogspot.com
Pobre Andy. Me encantó el cap♥ la otra noche me había quedado ansiosa al finalizar de leer el sexto y quería ver que sucedía.
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