miércoles, 11 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 8 (+18)

-          ¡¡¡SORPRESA!!!
-          ¡Pero bueno! ¿Qué hacéis aquí?

Hacía ya una hora que me había quedado sola en casa. Un viernes por la noche sola en casa. Mi hermanastro se había ido con sus amigos hacía un rato y yo me había quedado en el salón viendo la tele, estaba a punto de quedarme dormida cuando llamaron a la puerta y, para mi sorpresa, mis dos mejores amigos estaban allí, sujetando una bolsa con comida y algo de bebida.

Subimos corriendo a mi habitación y nos encerramos los tres allí dentro. Dann y Cornelia comenzaron a ponerme al día de las novedades que habían sucedido en clase durante mi ausencia.

-          Te hemos echado mucho de menos… - dijo ella poniendo morritos.
-          Y yo… - contesté – además mis padres no me hablan, esta mañana se fueron sin despedirse…
-          Pero aún así conseguiste que a Farrah se le bajasen los humos… - dijo Dann – desde lo ocurrido que no se mete con nosotros, además, creo que el director citó a sus padres para una charla en su despacho.
-          Pero eso no importa, la expulsada soy yo, no ella… ¡eso es lo que me jode! – dije.
-          No es justo, cierto… - me apoyó Dann – ahora intenta recuperar la India de antes y deja de comportarte como una rebelde… - me amenazó.
-          Oye… - interrumpió Cornelia - ¿y qué tal con tu hermanastro?

Las dos intercambiamos una sonrisa cómplice y nos leímos las mentes en ese mismo instante no pudiendo reprimir una carcajada al unísono. Dann nos miró con una mueca entre asombró y asco y se levantó a rebuscar entre mis discos mientras Cornelia y yo hablábamos sobre el tema.

-          Pues… el otro día vino a mi cuarto y… casi pasó.
-          ¿¿!!QUÉÉÉÉ!!?? – chilló mi amiga alucinada – no me lo puedo creer… ¡tú y Andy! Joder, es tan surrealista…
-          Ya, bueno, pero el problema es que cuando estoy con él me siento rara… no sé… como diferente… como que yo no me controlo a mí… no sé si me explico.
-          O sea – me interrumpió – que te estás pillando.
-          Podría decirse así… sí.

Cornelia hizo una mueca de entusiasmo que no fue correspondida por Dann que seguía escuchando nuestra conversación con una mueca de desaprobación.

-          ¿Puedo volver a repetir que el que te estés liando con tu hermanastro da un poco de asco?
-          ¡Joder Dann! – le recriminó Cornelia – ya hablamos sobre esto, no les une nada, si ellos quieren y se gustan ¡Pues que disfruten!

Dann volvió a bufar desaprobatoriamente y nos abandonó de nuevo para rebuscar en mi colección de CD’s e ignorarnos.

-          ¿Y dónde está ahora Andy? – preguntó Cornelia.
-          Supongo que por ahí con su grupito de metaleros… no me ha dicho nada…
-          Y tus padres no saben nada, ¿verdad?
-          ¡NO NO! ¡No deben! Nos matarían… imagínate.
-          Bueno, pero tienes que tener claro lo que haces y no hacer ninguna tontería.
-          Tranquila Corny, no hay problema.
-          Bien bien todo muy bonito y de color de rosa pero venga, a lo que importa – Dann nos interrumpió de nuevo esa conversación que parecía que le provocaba dolor de oídos y sacó algo de su cartera – que empiece la fiesta – dijo.

Cornelia y yo nos quedamos mirándole con los ojos como platos cuando sacó delante de nosotras una botella de Vodka polaco. Aprovechamos que estábamos solos en casa para bajar a la cocina, sacar vasos y servirnos la bebida. Entre risas y tonterías nos fundimos la botella entera entre los tres. Dann aguantaba bastante bien el alcohol, pero Cornelia y yo éramos un peligro. Acabamos algo mareadas y achispadas, comenzamos a hablar de tonterías y a reírnos de cualquier cosa. Al menos, la botella la habíamos compartido entre tres, así que no íbamos lo pedo que podíamos llegar a ir si hubiésemos salido por ahí.

Sobre las tres de la madrugada, y aun con algo de alcohol en el cuerpo, mis dos queridos amigos decidieron llamar a un taxi e irse a casa. Gracias a Dios que Dann se fue con Cornelia, porque haberse ido sola por la calle hubiese supuesto un peligro adicional debido al estado en que se encontraba. Mi hermanastro aún no había llegado a casa, normalmente no solía llegar demasiado tarde, se habría entretenido con algo… Mareada como estaba y con la sensación de que todo a mí alrededor daba vueltas emprendí mí aventura a subir por las escaleras, me tropezaba cada dos escalones y durante el camino me caí un par de veces golpeándome las rodillas. Por fin había conseguido subir a la planta de arriba cuando escuché la llave girar en la cerradura, Andy acababa de llegar a casa y para evitar que me viese en ese estado corrí hasta mi cuarto con la gran suerte que yo siempre tenía en los casos en los que intentaba esconderme de algo, que me golpeé el hombro con el marco de la puerta produciendo un ruido atronador.

-          ¿India?

Escuché un golpe sordo nada más abrí la puerta y entré en casa. Me sobresalté al principio y acto seguido me comencé a asustar, la última vez que había escuchado un golpe así casi tengo que llevar a India al hospital y, de ninguna manera quería que aquello se volviese a repetir. La llamé pero no obtuve respuesta. Subí las escaleras de dos en dos y la encontré arrodillada a la puerta de su habitación. Casi se me salió el corazón por la boca cuando la vi de aquella manera, temiéndome ya lo peor.

-          ¿Qué te ha pasado? – pregunté casi en un grito acercándome a ella.
-          Déjame, ya puedo yo – dijo arrastrando las palabras.
-          ¿Estás borracha? – pregunté sorprendido.
-          Noooo… ¡Déjame Andy, joder!
-          ¿¡Pero se puede saber qué ha pasado aquí mientras yo no estaba?! – pregunté indignado.
-          Dann y Cornelia han estado aquí – soltó una risita nerviosa – hemos bebido vodka polaco – y volvió a reír.
-          Joder India… ¡Se supone que estás castigada!
-          ¡Eh! Estaba castigada a NO salir, no a que mis amigos no pudiesen entrar.

Se levantó y tambaleándose se dirigió hacia el interior de la habitación. La seguí para evitar que se volviese a caer. Le quité la ropa, dejándola sólo con la interior, intenté reprimir mis impulsos masculinos hacia ella y la cargué a cuestas hasta el baño donde le di una ducha de agua fría para que espabilase. Aunque tuve que soportar insultos y puñetazos de su parte por fin conseguí que a mi querida hermanastra se le bajase un poco el pedal que llevaba y pudiese andar  sin tambalearse.

-          Que sepas que me has decepcionado India… - le dije mientras ella se acostaba.
-          Venga ya Andy ¡como si tú nunca te hubieses puesto pedo!

Yo bufé, intentando zanjar la conversación cuanto antes. Cuando hube comprobado que ya no había peligro de daños mayores salí de su cuarto y me fui al mío, necesitaba descansar, los chicos y yo habíamos estado tocando toda la noche y estaba agotado. Acababa de caer dormido cuando el roce de unas manos hizo que me despertase.

-          ¿Sigues enfadado conmigo, hermanito? – dijo una suave voz cerca de mi oído.
-          India… - suspire agotado - ¿qué haces aquí?
-          Quiero dormir contigo…
-          No sé si es una buena idea.

Todavía no había terminado de decir la última frase cuando se metió dentro de mi cama y pego su cuerpo al mío. Cerré los ojos, evitando delatarme ante su contacto e intenté sonar firme ante sus exigencias.

-          Te prometo que ya no estoy borracha – me susurró de nuevo acariciando mi brazo.
-          India… - intentaba con todas mis fuerzas resistirme, de verdad que lo intentaba, pero era casi imposible.
-          Andy… - replicó a modo de burla.

Sus dedos recorrieron con suavidad la línea de mi cuello hasta mi clavícula y se detuvo unos segundos para morderme la oreja. El suave contacto de sus labios con mi piel hizo que se me pusiesen los pelos de punta, mis manos respondieron a sus caricias y me incorporé para colocarme encima de ella y tener pleno control sobre su cuerpo. Aunque mi mente decía que lo que estaba haciendo no estaba bien, mi cuerpo y el de ella se enzarzaron en una lucha en el que uno reclamaba las atenciones del otro.

Mis manos, ágiles, se deshicieron de su camiseta y de su sujetador en un tiempo récord. Gracias a la pequeña luz nocturna que se colaba por la ventana pude atisbar como India se mordía el labio inferior cuando descubrí sus pechos y los cubrí con mis manos. Mi cabeza se hundió en su cuello, besando y mordiendo su piel a medida que avanzaba por él. De su boca se escapaban suspiros que intentaba acallar con besos apasionados.

Sus piernas se abrieron a medida que la excitación entre ambos aumentaba de intensidad. Mis caderas se acomodaron entre las suyas y comencé a moverme sobre ella de manera que mi erección aumentaba de tamaño cuanto más intensas eran las caricias. Deslicé mis manos por su cintura y las coloqué al borde de sus pantalones, al observar su rostro apremiante deduje que ella deseaba lo mismo que yo y me deshice de sus pantalones al tiempo que ella hacía lo propio con los míos.

Me tumbé a su lado para tener más acceso a su cuerpo. Mis manos, en esa posición, tenían vía libre para acariciarla como quisiese. Mientras la besaba, deslicé mis dedos por el interior de la última prenda que la cubría y acaricié su sexo por primera vez. Ella soltó un gemido de impresión pero no me obligó a quitar la mano de allí, sino que con una de sus manos hizo lo propio con mis bóxer y rodeo mi miembro con su delicada mano.

Nos quedamos mirándonos unos instantes, siendo conscientes de la situación en la que estábamos envueltos. Comencé a acariciar su clítoris con mi mano mientras India movía su mano, tímidamente, hacia arriba y hacia abajo, haciendo que comenzase sentir placer. Nuestros gemidos y jadeos aumentaron de intensidad a medida que las caricias eran más y más rápidas.

Cuando noté que estaba a punto de llegar, coloqué mi mano sobre la suya para que se detuviese y me volví a colocar entre sus piernas. No quería llegar al orgasmo sin haber probado la sensación de estar dentro de ella. Cogí mi miembro con una mano y coloqué la punta a la entrada de su vagina, vislumbré en la penumbra de la habitación sus ojos, chispeantes de excitación y miedo.

-          ¿Estás segura? - pregunté en su oído.
-          Hazlo Andy – susurró suplicante – hazlo

En la misma posición en la que me encontraba comencé a empujar lentamente hacia su interior. Sus labios se apretaron y su mandíbula se tensó a medida que avanzaba. Me detuve al notar una pequeña resistencia a mitad de camino, empujé con un poco más de fuerza y aquella resistencia cedió. India ahogó un grito de dolor debajo de mi pero mis labios cayeron sobre los suyos intentando calmarla.

Comencé a moverme encima de ella con movimientos lentos y pausados que poco a poco iban tomando velocidad a medida que los dos nos acoplábamos al ritmo. Sus sollozos lastimeros del principio se convirtieron en gemidos de placer a los cuales me uní. Salí de su interior unos segundos para ponerme un preservativo y volví a penetrarla, esta vez con más facilidad. Noté que estaba preparada cuando la humedad se hizo más intensa y sus músculos comenzaron a contraerse. Me mordí el labio inferior, dejándome llevar y a los pocos minutos ambos estábamos dando rienda suelta a nuestro orgasmo con incontrolables gemidos y gritos de placer.

Agradecí el hecho de que estuviésemos solos en casa. Me desplomé a su lado y, mientras intentábamos recuperar el ritmo normal de nuestras respiraciones acerqué mi cuerpo al de ella y la abracé por la cintura. La besé tiernamente en el hombro mientras ella se llevaba una mano al rostro y sonreía.

-          Ha sido alucinante… - dijo al fin.

-          Cuando quieras repetimos, princesa.


Espero que disfrutéis con este capítulo! Gracias a todos los fieles lectores que me siguen cada semana.
Nely Biersack Drew, aquí tienes nuevo cap, puntual como todos los miércoles, sí, mi fic es bastante erótico, me gusta añadirle algo de marcha a mis historias. Espero que sigas tu fic pronto, ya me considero fan incondicional!
Crold, hecho mucho de menos capítulo de tu fic todas las semanas, pero bueno, entiendo que estes ocupada, de momento la espera ha valido la pena ;)
Alejandra becerra pinedo, gracias por el comentario, prometo leerme tu fic nada más tenga un hueco entre tanto estudio!
Sweet serial killer, cada miércoles habrá capítulo nuevo, a no ser que yo anuncie lo contrario asií que, de momento, la espera es sólo de una semana :) Me encanta tu fic, espero que subas cap pronto!




3 comentarios:

  1. OISH. OISH. OISH.
    Que maravilla de capítulo, jajaja. Como todos.
    Me encanta esta fanfic y, personalmente, el capítulo se me ha hecho muy corto, pero inmejorable.
    Gracias por tus capítulos, gracias a ellos los miércoles son mucho más llevaderos y, creas o no, ayuda.
    Bueno, ¡espero el siguiente ansiosa!
    BESOS, ¡NOS VEMOS! ♥

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  2. Waaaaa!! Que capítulo... *-*
    Que ardiente, chica, me ha encantado. Ahora a esperar hasta la semana que viene u_u
    Ya bueno, no se como hacerlo porque quiero acabar la fic pronto pero queda un largo camino >.<

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  3. Hot, hot, hot! Me encantó! Ya quiero saber como sigue! Pero tendré que esperar u.u
    Hoy subo cap. En la semana no he subido, porque mi cerebro se seco, pero ya lo regué(? jajaja

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