viernes, 31 de enero de 2014

CAPÍTULO 12

Me desperté desubicada, aturdida y con un impresionante dolor de cabeza. Afuera todavía era de noche, miré el reloj, eran sólo las seis de la mañana, ¿cuánto tiempo había estado inconsciente? Me entraron unas náuseas repentinas y tuve que correr al cuarto de baño. Me tiré allí un buen rato. El dolor de cabeza no remitía y cada vez estaba más mareada, me costaba hasta levantarme porque me daba todo vueltas, como si estuviese borracha.

Anduve por el pasillo apoyándome en la pared para no caerme y a duras penas llegué hasta la puerta de la habitación de mis padres. Llamé a la puerta un par de veces hasta que escuché que alguien se levantaba y andaba hasta la entrada.

-          India… - dijo mi madre aún medio dormida - ¿estás bien?
-          Me encuentro mal… he vomitado.
-          ¡Dios mío! ¡JAMES!

Mi madre despertó a mi padrastro que vino a echarme un vistazo. Por la cara que puso deduje que no le gustó lo que vio, así que entre los dos me ayudaron a bajar las escaleras y me llevaron en coche hasta la clínica.

Allí James me hizo una exploración completa, me pinchó los adorados corticoides para abrirme las vías respiratorias, me controló las constantes y me tuvo en reposo conectada a una toma de oxígeno durante más de media hora hasta que la saturación se normalizó.

Aunque mi madre insistió en varias ocasiones a James para que me llevase al hospital y me ingresase, gracias a Dios, mi padrastro se negó, al igual que yo. Ya había estado una vez ingresada por culpa del maldito asma y había sido la peor experiencia de mi vida, rodeada de cables, de tubos y controlada por un ejército de médicos y enfermeras que no me dejaban en paz. Prefería la tranquilidad de mi casa.

Cuando los dos estuvieron seguros de que me encontraba mejor nos fuimos a casa. Estaba agotada, había pasado una noche terrible y, para postres, mis padres trabajaban aquel día y me iban a dejar sola en casa, bueno, sola tampoco, con Andy, la última persona con la que quería estar en aquel momento. Mi madre entró a su habitación nada más llegar a casa y le contó lo sucedido, yo, por mi parte, me fui directa al cuarto a descansar.


Cuando Cindy vino a despertarme para contarme lo que había sucedido con India mientras yo dormía ya no pude conciliar el sueño de nuevo. En parte me sentía culpable porque me hacía responsable de la crisis que había tenido, pero ni yo mismo era capaz de aclarar mis sentimientos en aquel momento y debía ser sincero.

El móvil al lado del cabecero de mi cama vibró y vi un mensaje de Jillian.

J: ¡Eh rockero! Espero no haberte despertado pero no podía dormir… :*

Se me dibujó una sonrisa tonta en la cara de la que no fui consciente.

A: Tranquila, estaba despierto.
J: Oye… Estaba pensando… ¿Te apetecería quedar esta tarde y… no sé… hacer algo?

Me apetecía, de verdad que me apetecía, pero tenía que quedarme en casa con India, si le volvía a dar otro ataque de asma me iba a sentir tremendamente culpable y no le podía hacer eso a mi hermanastra.

A: Lo siento Jillian, mi hermanastra está enferma y he de quedarme con ella.
J: Oh vaya… es una lástima, pero espero que se recupere J

Dejé el móvil de nuevo sobre la mesita y me revolví entre las sábanas intentando conciliar un sueño que me había abandonado por completo. Me sentía raro, un sensación inexplicable, como entre dos mundos, justo en la frontera. Por una parte, mi querida hermanastra, su inocencia, su dulzura, esa manera de ser suya que hacía que te enganchases a ella como a una droga… y por otra esta Jillian, una chica que, aunque había acabado de conocer, me transmitía una fuerza y una vitalidad que me hacían sentir alguien diferente a su lado.

Me levanté de la cama, harto de estar dando vueltas en ella sin sentido, y bajé a la cocina a por una taza de café, a ver si así se me aclaraban un poco las ideas, pero ni siquiera de aquella manera logré que se me encendiese la bombillita que dejase entrever qué era lo que más me convenía.

De vuelta a mi habitación pasé por delante del cuarto de India. La puerta estaba entreabierta y me asomé para ver qué tal se encontraba. La vi dormida, aún respirando con dificultad, pero no tenía mal aspecto. Me colé en el interior sigilosamente, con cuidado de no despertarla. Estaba preciosa, como siempre que dormía, me encantaba verla así. La observé durante unos instantes antes de volver a mi cuarto, no quería que despertase y me viese allí, junto a ella, pensaría que era un psicópata y ya estaba suficientemente enfadada conmigo para enfadarla todavía más.



Me desperté con la sensación de haber dormido durante una eternidad. La casa estaba completamente en calma y deduje que era ya tarde. Aún me dolía el pecho pero, por lo general, me encontraba mejor. Miré el móvil para comprobar la hora y vi 27 Whastapps y 5 llamadas perdidas todas de Cornelia.

Bajé al salón con el teléfono en la mano y me dispuse a leerlos mientras comía algo que había cogido de la cocina.

C: India!!! INDIA!!! Necesito hablar contigo! Es urgente!!!!! HOLAAAA???? Joder India en serio tenemos que hablar, TE ESTOY LLAMANDO Y NO ME CONTESTAS! Llámame cuando leas esto!!

Todos eran del mismo estilo. Me preocupé un poco por la insistencia de mi amiga y la llamé.

-          ¿Se puede saber que pas…?
-          ¡INDIA! – me interrumpió Cornelia al otro lado del auricular – me ha llamado la madre de Dann esta mañana, me ha dicho que su hijo no ha dormido en casa este noche.

Ante sus palabras dejé caer el peso de mi cuerpo, por suerte tenía una silla debajo que impidió que me cayese.

-          ¿Cómo? – pregunté incrédula – pero… si ayer te llevó a casa.

Escuché a Cornelia suspirar ante las palabras que le decía.

-          No India, él no me llevó… se había ido con sus amiguitos nuevo supongo, el caso es que me fui sola a casa… y por el camino encontré a Sam… - la voz de Cornelia sonaba afectada mientras relataba lo sucedido – intentó… bueno… pasarse conmigo… pero no sé de donde ni por qué apareció Ashley Purdy con su coche, le dio una paliza a Dann y me acompañó a casa.
-          ¿Qué? Yo flipo, me estoy quedando alucinada con lo que me estás contando…
-          Pues es cierto, lo de Purdy es otra historia, ¿qué hacemos con Dann?
-          No sé Cornelia… ¿Le has llamado? – pregunté.
-          Quince veces y nada, no me responde. Creo que deberíamos ir a buscarle…
-          Ayer tuve un ataque de asma y mi padrastro tuvo que llevarme a la clínica para pincharme, creo que Andy se ha quedado de niñero si no, no me explico que hace en casa a estas horas, no sé si voy a poder salir.
-          ¡Es una causa vital! – dijo – Voy ahora mismo a  tu casa y hablaré con él, tú mientras vístete.

Y dicho esto me colgó sin darme lugar a réplica. Subí a mi cuarto ignorando a Andy por completo y comencé a arreglarme, a los diez minutos Cornelia había llegado y Andy bajó a abrirle la puerta.

-          India está enferma, no va a poder salir – escuché que le decía mi hermanastro.
-          ¡Ya estoy! – dije mientras bajaba las escaleras.
-          ¡EH! ¡NO! ¡Tú no sales! – dijo Andy viniendo directo hacia mí como una flecha.
-          ¡No me toques! – le contesté – vete con tu amiguita la de anoche, seguro que está encantada de volver a quedar contigo.
-          India, no lo entiendes…
-          Claro que lo entiendo Andy, pero parece ser que quien no lo entiende eres tú.
-          ¿Nos dejas un momento a solas Cornelia? – Andy le dedicó a mi amiga una sonrisa falsa mientras me arrastraba a la cocina dejándola a ella sola en el salón.
-          Mira India, comprendo que estés mosqueada, pero entre Jillian y yo no hay nada, es solo una amiga, deja de estar tan enfadada conmigo, ¿quieres?
-          No Andy, no quiero, ¡creí que ibas en serio conmigo! Pero ya veo que no… - le dediqué una mirada dolida.

Andy bufó y se llevó las manos a la cara mientras pensaba. Me dolía decirle aquello pero lo necesitaba, me sentía engañada por él.

-          Te seré sincero – me dijo – eres mi hermanastra, pero creo que esto se nos va de las manos, me vuelves loco, lo sabes, y no sé si seré capaz de esconderlo durante mucho más tiempo porque… porque sería capaz de hacértelo delante de nuestros padres mismo si fuese necesario sólo con tal de sentirte mía una vez más.

Me quedé muda ante aquel arranque de sinceridad que había tenido mi hermanastro. Necesitaba contestarle, pero sabía que aquella discusión podía acabar de muchas formas distintas así que decidí cortar la conversación e irme con Cornelia.

Aunque Andy repetía una y otra vez que debía quedarme en casa, cogí mi chaqueta y me largué. Necesitaba saber qué demonios estaba pasando con Dann.

Al primer lugar donde fuimos a investigar fue el epicentro desde donde nos había llegado la alarma, la casa de Dann. Su madre nos recibió visiblemente afectada por la presunta desaparición de su hijo e intentamos calmarla y tranquilizarla diciéndole que todo iría bien y que lo encontraríamos, pero tanto Cornelia como yo estábamos comenzando a temer de verdad por la desaparición de nuestro amigo. Él nunca había sido un chico problemático, aunque últimamente se estuviese comportando como un gilipollas y juntándose con malas compañías, pero para nada se iba sin dejar rastro o sin decírselo a nadie.

Tras intentar consolar un poco a su familia Cornelia y yo nos dirigimos hasta el pub donde estuvimos el sábado, alguno de los trabajadores debía de haberle visto salir o entrar con alguien.

En el pub nadie le recordaba o le había visto por allí, sólo una de las camareras que estuvo aquella noche recordaba haber visto a un chico que seguía el patrón que le habíamos descrito mi amiga y yo y nos dijo que lo había visto en contadas ocasiones acompañado de una chica alta. Seguro que era Farrah…

Salimos del pub tan descontentas como decepcionadas por los escasos hallazgos y las pistas tan pobres que habíamos conseguido recoger.

-          Esto es más difícil de lo que parece… - dijo Cornelia algo afectada - ¡Es como si se lo hubiese tragado la tierra!
-          No debe estar muy lejos, se habrá quedado a dormir en casa de alguien… no sé…
-          Sólo tenemos una opción más – me dijo Cornelia mirándome con las cejas levantadas.
-          No ¡NO NO NO! No pienso ir a casa de Farrah ¡De ninguna manera!
-          ¡India no nos queda otra! Ella ha sido la última que le ha visto, estoy segura que sabe dónde está.

Miré a mi amiga con desconfianza. Sabía que tenía razón, pero el sólo hecho de tener que ir a casa de esa fulana a preguntarle por el paradero de mi amigo hacía que se me revolviesen las tripas. Cornelia intentó llamar a Dann de nuevo y en ese instante mi teléfono vibró. Era Andy.

-          ¿Qué coño quieres? – respondí lo más bruscamente que pude.
-          Que vuelvas a casa ¡ahora!
-          No.
-          Como papá y Cindy se enteren en lugar de estar castigada un mes lo estarás todo lo que queda de año.
-          Me arriesgaré.
-          Si en media hora no estás aquí saldré a buscarte y te advierto que estoy muy cabreado.

Y dicho esto me colgó el teléfono sin darme lugar a replicarle, lo que me puso aún más de mala leche.

-          No me lo coge – dijo Cornelia.


Suspiré abatida por la situación tan surrealista que estábamos viviendo. Estaba claro que la única opción libre era ir y hablar con Farrah.

Maldita India. Estaba empezando a cansarme de su tontería y de su actitud chulesca hacia mí. No me había quedado en casa para que ella se fuese por ahí, encima de que estaba enferma. Me tiré en plancha sobre el sofá sin ganas de hacer nada. Jillian seguía enviándome mensajes por el WhatsApp pero yo ya no tenía ganas de prestarle atención, mis pensamientos eran solamente para India y para poder hacerla confiar de nuevo en mí. ¡Calzonazos! Pensé. Puede… pero esto estaba comenzando a ser más difícil de lo que pensaba. No en todas las situaciones un clavo saca a otro clavo y está era una de ellas. O luchaba por lo que quería o me iba a convertir en uno de esos viejos amargados que viven en una casa llena de mierda y se pasan las horas bebiendo coñac.

Hacía más de una hora que India se había ido y no me contestaba los mensajes. Fue cuando decidí levantarme y salir a buscarla.




CHAN CHAN CHAAAAAAN! El ordenador ha vuelto y, como prometí, aquí está el nuevo capítulo!! Siento si es un poco corto, acabo de recibirlo ahora mismo y no me ha dado tiempo a escribir más. Prometo esforzarme para el siguiente :P Espero con impaciencia caps nuevos de TODAS! Aunque, Crold, de ti más que llevas más tiempo sin subir! :) Espero que lo disfrutéis nenas <3 

4 comentarios:

  1. Awwwwwwwww, me muero *-* Pero lo que más me gusta es, sin duda, el caracter de India y cómo empieza a revelarse contra la autoridad jajaja
    Bueno, espero tener capítulo para el lunes o martes, ya veremos :$

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  2. Me he puesto al día con la lectura.
    Amé el ataque de sincericidio de Andy♥ Y la actitud de India♥
    En serio, me encanta. Siempre me dejas con ganas de más. Espero el próximo cap c:

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  3. Hola soy nueva en tu blog y dejame decirte q me encanto el cap escribes muy bien te felicito.. Andy esta indeciso x lo q veo aunque creo q en el fondo esta enamorado de India jajajaja ese caracter de India me encanto y el de Andy tambien como se pelean ojala Andy se decida no quiero q el e India se odien ojala puedan estar juntos!!!! espero con ansias el proximo..

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  4. ¡Awwww! ¡Fue tan genial! *_*
    Me encantó, me encantó, me encantó. Pero se me hizo corto .-.
    Siiiiiiiiiguela, por favorrrrrr.
    Esperaré o...o
    NOS VEMOS
    ¡Besos! <3

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